Las ayudas para alquileres se llevan la mayor parte de las partidas de Caritas

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Un total de 260 familias, entre ellas también personas individuales, han recibido las 330 ayudas que ha repartido Caritas en concepto de alquileres y suministros, en lo que llevamos de año, hasta el 30 de septiembre. Se trata de familias en riesgo de exclusión social por falta de ingresos para afrontar cuestiones tan básicas como la vivienda y el pago de los suministros, fundamentalmente los recibos de la luz, y acuden a la ONG de la iglesia en busca de apoyo.

La cifra supone el doble de las familias que fueron atendidas por estos mismos conceptos el año pasado en Caritas. Fueron 120 entonces frente a las 260 registradas en los 9 primeros meses del año.

Ha sido el fondo diocesano de solidaridad, creado por el Obispado en mayo del pasado año, con una dotación inicial de 100.000 euros, incrementada con 70.000 euros más de aportaciones particulares y de empresas, el que ha permitido este notable aumento de las ayudas para vivienda y suministros.

Esa mayor disponibilidad de recursos ha hecho posible que Caritas reparta las prestaciones para alquileres, que no entraban en su campo de acción normalmente, lo que también explica que la cifra de familias beneficiarias supere el doble de la del año anterior. En todo caso, desde la organización ya advierten que el fondo se va agotando lo que puede redundar en la retirada paulatina de este tipo de prestaciones o que se vea muy reducida. La ONGde la iglesia recibió 20.000 euros del Govern exclusivamente para ayudar a los suministros de luz y agua.

Mensualmente Caritas destina entre 12.000 y 15.000 euros a estas ayudas para vivienda y recibos procedentes del Fondo de Solidaridad Diocesana.

En total la ONG ha repartido en lo que va de año 782 ayudas para necesidades básicas, incluidas las de vivienda. Casi la mitad de ellas han sido para    alquileres y suministros (42 %), aunque en partida económica son 60.000 € de los 98.900 disponibles. Las restantes de las que se han beneficiado 135 familias para un total de 452 ayudas, se han destinado a alimentación, farmacia y medicamentos, necesidades para bebés, material escolar, transporte, trámites y documentación.

Por otro lado, los tres pisos de Caritas, uno en Ciutadella y dos en Maó, han acogido a 25 personas desde el 1 de enero al 30 de septiembre. La situación se ha agravado debido a la escasa movilidad por las dificultades que tienen los usuarios para encontrar viviendas adecuadas y asequibles. No es de extrañar, por tanto, que en algunos casos se haya tenido que valorar la ampliación de la estancia máxima de las familias que comparten estas viviendas, que es de dos años, tiempo prudente para que los beneficiados hayan podido superar su peor momento y hallar una alternativa por su propia cuenta. Muchos de los residentes en estos tres pisos, ha informado Caritas ya están en proceso de tener que abandonarlos pero no encuentran opciones que se ajusten a sus posibilidades.

El precio de los alquileres, el aumento paulatino del coste de los suministros y el hecho de que la temporada haya sido más corta de lo habitual para muchos trabajadores augura otro invierno complicado después de que en julio, agosto y septiembre las peticiones descendieran debido a la mayor ocupación laboral de temporada.

1.476 beneficiarios en parroquias

En el presente año Caritas ha atendido a 1.087 personas que representan un total de 2.043 beneficiarios.Se han entregado vales a 650 familias (1.476 beneficiarios) contando con todas las parroquias de la Isla. Cada 15 días durante los meses de invierno se entregaban 460 vales y actualmente, durante el pasado mes de septiembre, se han repartido 210 vales que llegan a un total de 500 personas. En el verano las posibilidades de inserción laboral han hecho posible la reducción del número de familias que han sido atendidas en este periodo.