Una mujer muestra el DNI junto al certificado de vacunación mientras otra, atrás, se dispone a hacerlo en la entrada del Mercat des Peix, de Maó, ayer al mediodía.  | Gemma Andreu

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El cerco a las personas no vacunadas comenzó a estrecharse ayer en la Isla con la entrada en vigor en Balears de la restricción que obliga a presentar el certificado de vacunación, prueba diagnóstica negativa o justificación de haber superado la enfermedad, para tener libre acceso a locales de restauración para más de 50 personas. También se debe presentar en cualquier otro lugar con el mismo aforo en el que se puedan ingerir alimentos o bebidas, bares de copas y discotecas en cualquier circunstancia. Al estar Menorca en nivel 3 de alarma desde el viernes, la exigencia se extiende además a los gimnasios, cines, academias y salas de baile.

El visto bueno del TSJB a la norma aprobada por el Govern entró en vigor este sábado con aparente normalidad. Las cancelaciones fueron mínimas, según los restauradores consultados por este diario, y tanto clientes como propietarios dieron carácter rutinario a la nueva situación una vez abiertas las puertas de los establecimientos.

Algún propietario, como Kike Perelló, del restaurante Il Porto, en el puerto de Maó, sí se mostraba contrariado, «no es normal que un local con aforo para 49 personas no tenga que exigir el certificado y otro con 51, sí;no estoy en contra de la norma pero debemos ser todos iguales».

«Lo tienen asumido, están bien informados y llegan con la descarga hecha y el móvil preparado», comentaba una responsable de sala en el restaurante Ses Culleres, de Maó. «Todo lo que sea para dar seguridad y que nos dejen trabajar, es bueno», indicaba Paco Pleguezuelos, responsable del local.

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Para la gente de más edad obtener el documento digital puede resultar algo más complicado, «yo no sé hacerlo, pero la familia me lo ha resuelto sin problemas», decía Catina, mientras tomaba una consumición en un local del centro.

Sin embargo, los hubo que pese a tener conocimiento del requisito -certificado de vacunación, PCRo prueba de antígenos certificada oficialmente, o justificante de haber superado la enfermedad en los últimos seis meses- se hacían los desinformados, «vienen, preguntan y cuando les digo que han de presentar el certificado, se dan la vuelta y se marchan», explicaba el controlador situado a la entrada del Mercat del Peix, también en Maó, epicentro del tardeo de los sábados. Este comprobaba cada certificado presentado con el DNIde su titular al no disponer aún del enlace desde donde se verifica el código QR. En otros establecimientos se mostraban más laxos a la hora de exigir el documento de identidad para verificar al titular del certificado.

«No hemos perdido clientela, sencillamente el que no está vacunado no viene porque sabe que no puede entrar», señalaba José Bosch, presidente de los restauradores de la Isla. En todo caso admitía que «cancelaciones siempre hay, ha habido algunas hoy pero han sido    muy puntuales». Añadía que el sol matinal ayudó «a que la gente haya salido a la calle y entre a consumir en nuestros locales».

El Govern recordaba ayer que el certificado covid se puede obtener en la web porpac.ibsalut.es, descargando la app Cita Prèvia GOIB, o en los puntos presenciales habilitados en los hospitales públicos, haciéndolo con cita previa.

En los establecimientos, una sola persona ha de comprobar la documentación presentada por el cliente en el instante que accede al interior, sin que pueda quedar ningún registro de los datos exhibidos por la persona en cuestión.