Cinco alcaldes y medio equipo de gobierno del Consell, además del personal de Foment del Turisme, forman la expedición menorquina en Fitur. | 4 Vents

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La primera jornada de la Feria Internacional de Turismo de Madrid transmite optimismo. El ritmo de reservas aventura una recuperación de entre el 65 y el 70 por ciento del volumen de turistas registrados en 2019, el último antes de la pandemia.       

La recuperación llegará a ritmo de los mercados emisores europeos, que son los que más han fallado los dos veranos últimos, y son ahora los que más incrementan las reservas. En particular, Gran Bretaña, que el año pasado fue el más damnificado por las restricciones y ahora es el que más empuje muestra en la demanda de vacaciones.

El gran mercado tradicional de Menorca es clave para la recuperación del turismo y para la prolongación de la temporada. Si el verano pasado, en el que dominó el turismo nacional, la temporada apenas alcanzó los cuatro meses, las reservas británicas se reparten esta vez a lo largo de seis meses, que era el periodo habitual.

Por tanto, no solo mejoran los números sino la duración, «estamos subiendo claramente en ese mercado, ya no es el goteo de los dos veranos últimos», explica Luis Pablo Casals, presidente de los hoteleros menorquines.

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Cambia además el perfil del turismo anglosajón, más identificado ahora con la sostenibilidad que promociona el destino Menorca. «Es un concepto muy valorado en ese país», apunta Laura Ruiz, directora insular de Turismo, tras la reunión mantenida en Fitur con los responsables de la Oficina de Turespaña en la capital londinense.     

Menos impulso muestra el mercado alemán, aunque también es de reactivación y donde se espera que el aumento de la oferta de plazas anunciadas por las aerolíneas estire la demanda. Las reservas francesas mejoran con moderación, «en navidades ha habido vuelos directos con París, una muestra clara de prolongar la comunicación más allá delos meses de verano. Es un buen momento para consolidar ese mercado», agrega Ruiz.

«Estamos en enero y hay buen ritmo de reservas, en particular en los hoteles de más calidad, que son los más favorecidos por la demanda», señala Casals, quien matiza que el optimismo está estimulado por la depresión de los dos veranos pandémicos.

Del mercado nacional los datos son escasos, ya que no ha cambiado la costumbre de reservar a partir de marzo. Sobre la incidencia de la situación sanitaria, «las personas han asumido el riesgo de viajar y han aprendido a convivir con ello. No se pierde el respeto sino el miedo a viajar con seguridad, el problema no es tan grave y no frena el deseo de las personas de salir», agrega el presidente de Ashome.

En línea con el criterio de sostenibilidad, interpreta además el rápido cambio de hábitos que se ha producido en estos dos años, que se traduce en la exigencia de más calidad, más protección, más seguridad y más espacio. «Los turoperadores están pidiendo más cupo, sobre todo los británicos, una vez se han eliminado las restricciones y se asumen esas condiciones», añade.