Las explotaciones ganaderas recibirán las subvenciones de forma directa | Josep Bagur Gomila

La producción de leche en la Isla se sitúa en las cerca de 50.000 toneladas al año con un valor de mercado de 24 millones de euros. Sin embargo, la subvención de 1,8 millones de euros que contempla el Plan Provilac, a la que ahora el Govern ha dado luz verde, no será suficiente para beneficiar la totalidad de lo que produce el mercado; solo se cubrirán 40.000 toneladas. Entre otros aspectos, el acuerdo entre el sector y Administración contemplaba que el Consell insular y la Conselleria de Agricultura del Govern asumieran un 0,2 y 0,26 céntimos respectivamente por litro de leche, lo que permitía subvencionar 4,6 euros de cada litro, con el objetivo de revertir la situación de crisis de este mercado tras la covid-19.

El Consell de Govern ha autorizado ahora el Fondo de Garantía Agraria y Pesquera de las Illes Balears (FOGAIB) dependiente de la Conselleria de Agricultura a iniciar el expediente de gasto por 1,8 millones de euros. El Govern aporta un millón de euros y los otros 800.000, el Consell.

Dimensiones

El lechero es uno de los sectores más importantes de la economía menorquina, que funciona como motor de otros como el del comercio, la industria cárnica o los servicios asociados. Además, da trabajo directo a 600 personas en diferentes eslabones de la cadena alimentaria.

Un total de 130 explotaciones de leche y mixtas forman la industria lechera y quesera de la Isla, a las que se suman dos industrias procesadoras lácteas, nueve queserías industriales, 40 queserías artesanales y 34 maduradores de queso. Juntas elaboran al año un total de 3.161 toneladas de queso y 2.500 toneladas de queso Denominación de Origen Mahón-Menorca, por lo que la comercialización de queso genera 16,5 millones de euros.

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Además, las explotaciones de vacas lecheras de Menorca tienen 99 hectáreas por explotación de media, constituyendo así las que más superficie de tierra manejan de toda España.

Una industria motor pero que venía arrastrando problemas económicos y de producción desde hace tiempo y que se agravaron con la pandemia. La demanda de los productos lácteos, debido entre otros factores a las restricciones de la restauración y el sector hotelero, sufrió un descenso de un 33 por ciento en el caso de la leche y un 24 por ciento en el del queso.

A finales de año se rubricó el acuerdo de apoyo a la viabilidad, modernización, promoción y comercialización del sector a través de 16 acciones, entre las cuales, el incremento del precio base de la leche.

Además, la industria se comprometió a una subida de dos céntimos de media con el sector ganadero.