Los payeses, preocupados por tener que comprar hierba seca de la península y tener que hacer frente a los altos costes. | Lluís Nadal

Fue un febrero excepcional, el más seco de la historia desde que se tiene registro. Llovió un 88 por ciento menos de lo normal y solamente se registraron tres días de lluvias en todo el mes acumulando un total de 5,8 litros por metro cuadrado de media, cuando lo normal son 47,2 litros. De hecho, la máxima precipitación fue el 14 de febrero cuando el pluviómetro del Aeropuerto recogió 13,2 litros, mientras que en muchas estaciones el total de lluvias del mes no superó el litro. Unas cifras que resultan insuficientes para regar la tierra del campo que acumula varios meses muy secos, concretamente, la última vez que llovió con ganas fue en noviembre.

Los agricultores y ganaderos se muestran preocupados por los problemas para abastecer de comida al ganado, ya que la hierba no crece. Llevan arrastrando el problema de sequía desde el mes de enero y diciembre que no fueron meses de muchas lluvias. Tampoco las precipitaciones del año pasado permitieron acumular remanente de balas. Por tanto, se han visto obligados a comprar hierba seca de forraje y alfalfa así como pienso y otros concentrados a la península, asumiendo por tanto también los altos precios del mercado y del transporte.

«Este año todo nos viene en contra», lamenta el presidente de    la Asociación de Empresarios de Explotaciones Agrarias de Menorca (Agrame), Lluís Nadal: «Por la sequía y por la subida de precios por los problemas de escasez a consecuencia de la guerra de Ucrania. La realidad que estamos viviendo es pesimista pero intentamos ser optimistas». Admiten desde Agrame que quien puede tira del riego, pero se le suma el problema de la subida del precio de la energía.

Por su parte, desde Unió de Pagesos, Marga Llambies, afirma que algunos ganaderos han empezado a vender animales para anticiparse al aumento de costes. El sector está ahora con la vista puesta en el cielo ante el anuncio de precipitaciones para los próximos días.