La presidenta Armengol y la ministra Teresa Ribera, ayer antes de presentar el plan.

Balears recibirá 233 millones de euros de los fondos europeos para la recuperación Next Generation, para dotar un plan de inversiones específico para las Islas con el que se pretende movilizar hasta 630 millones de euros y dar un salto «cuantitativo y cualitativo» en el cumplimiento de los ambiciosos objetivos de transición energética. El plan, que fue presentado ayer en Palma por la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, busca que Balears pueda alcanzar, en los próximos años cuatro años, una generación propia a través de renovables del 30 por ciento de la demanda, un porcentaje que ahora apenas es del seis por ciento en el conjunto de las Islas.

La presidenta del Govern, Francina Armengol, y el vicepresidente y conseller de Transición Energética, Juan Pedro Yllanes, acompañaron a Ribera en una presentación en la que destacaron que «es la mayor inversión de la historia en esta Comunidad para transición energética, hoy es un día importante», en palabras de Yllanes, quien repasó los seis grandes programas en los que se dividirá un plan de inversiones con el que se busca, no solo acelerar la implantación de renovables «como manera más eficaz de bajar la factura de la luz», sino hacer que la transición tenga un componente de «justicia y participación social».

El primer eje, dotado con 6,5 millones de euros, se centrará en las llamadas oficinas de dinamización para la transición energética, tomando como modelo la Oficina 2030 de Menorca y aportando recursos y asesoramiento a las entidades locales, para que se conviertan en agentes que acerquen a la ciudadanía y las empresas las posibilidades de sumarse a la transición.

El segundo paquete de inversiones se destinarán a los llamados proyectos innovadores estratégicos o tractores, para el que se abre un plazo de presentación de propuestas y que está dotado de 33,8 millones de euros de financiación. El tercer eje es el mayor dotado, con 70 millones de euros para cuestiones como la mejora del ciclo del agua, la descarbonización del sector náutico –con la electrificación de hasta veinte puertos y la creación de zonas de bajas emisiones– y el impulso de la movilidad eléctrica. Está previsto que con este plan se instalen 2.000 puntos de recarga.

También se llevará a cabo un programa dotado con 30 millones de euros, para impulsar proyectos integrales de autoconsumo en edificios con familias vulnerables. El quinto eje del plan, dotado con 68 millones de euros, se dedicará a ayudas a la implantación de renovables, priorizando su instalación en entornos urbanos, la solarización de aparcamientos, la instalación de sistemas de almacenamiento, la creación de comunidades energéticas y la mejora de la red. Finalmente, el plan reserva 25 millones de euros para financiar las instalaciones de autoconsumo    en infraestructuras de la administración.

La presidenta del Govern destacó que en este plan se materializa el apoyo de la UE y del Gobierno a las necesidades específicas de los territorios insulares en el reto urgente de la transición energética.