El Insotel de Punta Prima es el que tiene más plazas turísticas. | MANOLO BARRO

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Solo 37 establecimientos hoteleros menorquines y cuatro complejos de apartamentos tendrán que renunciar a plazas turísticas si quieren ampliar sus instalaciones para mejorar su oferta. Son los únicos que superan las 150 habitaciones, el límite que se ha introducido en la enmienda del PI a la nueva Ley Turística que ha sido acordada con el Govern y que establece que todos los que tengan menos de ese número de unidades de alojamiento quedan liberados de lo que establece el artículo 7 del decreto ley aprobado en febrero y que ahora se está tramitando como ley en el Parlament.

En ese decreto se establece la posibilidad de que los establecimientos hoteleros acometan reformas de ampliación de hasta un 15 por ciento –en Menorca del 10 por ciento– de su volumen, pero no para ampliar plazas, sino para mejorar los equipamientos y con la condición –entre otras– de renunciar al cinco por ciento de su capacidad de alojamiento. Ahora la enmienda propuesta por el PI establece que solo tendrán que hacerlo los de más de 150 habitaciones, una gran mayoría en Menorca.

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Sin contar la oferta turística en viviendas, hay en Menorca 417 establecimientos hoteleros de todas las tipologías, por lo que los que seguirán teniendo que compensar con una pérdida de plazas sus proyectos de ampliación representan menos del diez por ciento del total de la planta hotelera insular. Por lo tanto más del 90 por ciento tienen vía libre para poder acometer ampliaciones sin tener que renunciar a capacidad.

La enmienda del PI también beneficia a los hoteles que superan ese límite de 150 habitaciones. No en vano, se determina que no todos tendrán que renunciar a ese cinco por ciento de las plazas, sino que lo harán de forma proporcional a la envergadura de la ampliación. Habrá que esperar a la redacción definitiva de la ley para conocer en detalle los condicionantes y porcentajes que se establecen.

Llama la atención que, en el listado de esos 37 hoteles que no podrán proyectar ampliaciones sin renunciar a parte de sus plazas, la gran mayoría ya han vivido reformas en los últimos años. Los hoteles más grandes de la Isla configuran así en su mayoría una oferta actualizada y de calidad.