Las horas fuera de la jornada ordinaria de los trabajadores sanitarios, conocidas como peonadas, permiten aliviar las demoras que se generaron con las seis olas de la pandemia de covid-19. | Gemma Andreu

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La actividad extraordinaria en el hospital ha logrado reducir el número de pacientes que esperan más de seis meses para ser operados, ahora son 99 cuando a comienzos de año se contabilizaban 138 y en algunos momentos de la pandemia, hace ahora dos años (mayo de 2020) superaron las 250 personas. Este es uno de los primeros efectos del plan de choque del IB-Salut para reducir las listas de espera en consultas de especialistas, operaciones y pruebas diagnósticas, que lleva mes y medio en marcha en los hospitales de Balears. En la práctica el Hospital Mateu Orfila se avanzó y empezó el pasado enero su propia actividad extraordinaria para recuperar la normalidad que le arrebató la pandemia de covid-19.

En lo que va de año, desde el 1 de enero hasta principios de mayo, el hospital menorquín ha realizado con horas extraordinarias del personal sanitario un total de 300 intervenciones quirúrgicas y 350 pruebas de gabinete; estas últimas son procedimientos complementarios y especializados para el diagnóstico de enfermedades como pueden ser endoscopias, colonoscopias, y tomografías, entre otros.

Además, para aliviar la demora en las primeras visitas con especialistas se han realizado gracias a dicha actividad extraordinaria alrededor de 8.000 consultas médicas más, según informa el Área de Salud insular.

El trabajo sanitario fuera del horario habitual, esto es, por las tardes, se empieza a notar en el descenso de los pacientes que aguardan para entrar en quirófano, especialmente en esa lista de los que esperaban más de 180 días para una intervención, un atasco que nunca en los años anteriores a la pandemia se había producido. La lista estaba a cero en mayo de 2019 y solo un año después sumaba 252 enfermos; la espera ha continuado disparada hasta este año tras las seis olas de covid-19 y las necesidades de reorganización de personal y de recursos que supusieron.

Dotación

Dentro del plan de choque del IB-Salut al Hospital Mateu Orfila le corresponde la cantidad de 1.223.057 euros para pagar esas horas extraordinarias voluntarias al personal sanitario y poder realizar 925 intervenciones quirúrgicas, 12.615 consultas externas, y 2.481 pruebas diagnósticas. Se calcula que son los actos médicos retrasados por los efectos de la pandemia sobre la actividad normal hospitalaria.

Con la actividad excepcional llevada a cabo en este primer cuatrimestre el ‘Mateu Orfila’ alcanza ya más de un tercio de las operaciones previstas en el plan, un 32,4 por ciento, y más de la mitad (63,4 %) de las consultas externas fijadas como objetivo.

Pero lo cierto es que las listas descienden a un ritmo lento, cada día se suman pacientes que requieren una visita, una prueba o una intervención. Asi, según la web de transparencia del IB-Salut, a día 16 de mayo hay 1.341 menorquines que esperan para ser operados, la diferencia fundamental es el descenso del 28 por ciento en las personas que llevaban más de medio año en la lista, lo que supone un alivio para esos pacientes que han sido víctimas colaterales de la covid-19.

En cuanto a las consultas externas, a día de hoy un total de 4.830 pacientes están en lista para la primera visita al especialista.