Despedida a la pediatra de Alaior, Dolors Iglesias, con motivo de su jubilación.

Alrededor de 150 niños y niñas, adolescentes y algunos de sus padres protagonizaron el jueves una emotiva escena en las puertas del centro de salud de Es Banyer de Alaior. Todos brindaron una despedida de lo más emotiva a la que ha sido pediatra del centro en los últimos 25 años, Dolors Iglesias, con motivo de su jubilación.

Mientras aguardaban que la doctora saliera al exterior del edificio, comenzaron a corear su nombre y a dar palmadas hasta que esta apareció en la puerta y el aplauso se hizo más sonoro. Dolors Iglesias se llevó una sorpresa mayúscula cuando comprobó de qué se trataba. Se habían reunido allí para homenajearla pacientes de todas las épocas que habían pasado por su consulta y no pudo evitar las lágrimas, como tampoco sus compañeros y compañeras de Es Banyer.

Poco a poco fue recibiendo postales, dibujos de los menores hasta que la rodearon para agradecerle su dedicación durante su larga etapa profesional en un acto sencillo pero que no podrá olvidar.