El veterinario ayer en el reconocimiento del grupo eocologista.    | GOB

El veterinario de Ciutadella Jaume Pons Bagur es el profesional que ha hecho posible, junto con su equipo, que en Menorca se hayan recuperado miles de ejemplares de animales salvajes durante las últimas tres décadas. Sin duda merecía un reconomiento como el que ayer por la tarde le rindió el GOBde Menorca con la concesión del premio Pere Prats de Medi Ambient 2022. «Si no fuera por él, el Centre de Recuperació de Fauna Silvestre no existiría», según se destacó en el acto.

Constante y modesto

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El GOB recordó ayer que cuando, hace 30 años, alguien se encontraba con un animal herido muchas veces llegaba a la sede del grupo ecologista y algunos voluntarios «hacían lo que podían en una situación precaria». Cuando Jaume Pons terminó la carrera «la cosa empezó a cambiar». Todavía sin instalaciones, el joven veterinario se implicó y se dedicó a prescribir tratamientos para los animales accidentados. Jaume y Lídia abrieron su clínica veterinaria y la atención mejoró mucho, mientras él se formaba en el tratamiento de especies silvestres, una rama que no se incluía en los estudios universitarios. Mientras curaba, investigaba.

El paso importante para mejorar la atención a los ejemplares heridos fue la apertura en 1998 del Centre de Recuperació de Fauna, en la cantera de S’Alzina, que forma parte de S’Hostal, tras un acuerdo con Lithica. Con la colaboración de los voluntarios y campos de trabajo se consiguió adecuar estas instalaciones. Según el GOB, pese a los periodos de dificultades, Jaume Pons Bagur siempre ha respondido a las demandas de atención. Ayer también se destacó que ha llevado a cabo esta tarea «huyendo de cualquier protagonismo», con un gran rigor profesional y «un enorme compromiso con la fauna silvestre de Menorca». «Ha sido el alma de uno de los proyectos más queridos por el GOB».