Sa Granja, sede del Consorci de Residus de Menorca.

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El Consorci de Residus i Energia de Menorca se hará cargo de las gestiones relativas al ciclo integral del agua. Es decir, lo referente a la captación y la potabilización, la distribución y el consumo, el saneamiento, tratamiento y reaprovechamiento de aguas residuales, uso eficiente y preservación de los recursos hídricos, así como la promoción del aprovechamiento de los recursos alternativos, como pueden ser las aguas pluviales.

Estos cambios se producen a raíz del próximo traspaso de las competencias hídricas entre el Consell y el Govern balear. Y es que las dos administraciones, la insular y la autonómica, han constituido una mesa de trabajo sectorial, con el objetivo de llevar a cabo esta transferencia de responsabilidades.

Cambio de nombre

En este contexto, la junta de gobierno del Consorci aprobó, ayer, de forma inicial, la modificación de sus estatutos con la finalidad de incluir, entre sus funciones, la prestación de estos servicios vinculados con la gestión del agua. Desde hace meses se viene trabajando en la revisión de los estatutos que rigen el ente y que, posteriormente, deberán ser aprobados de forma definitiva.

Entre las modificaciones introducidas está también la modificación de la propia denominación del organismo, que pasará a ser el Consorci de Residus, Energia i Aigua de Menorca y que se encargará de realizar la gestión consorciada del ciclo integral del agua.

A pesar de esto, la asunción de estas funciones deberá ser formalizada previamente mediante convenios, entre cualquiera de las entidades consorciadas, el Consell y los ocho ayuntamientos menorquines, con el propio Consorcio, según prevé la propia modificación estatutaria.