El Plan de Gestión Sostenible del Agua prevés incrementar un 145 por ciento el uso de agua de la desaladora (en la imagen). | R.L.

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Ciutadella ya tiene una hoja de ruta para dar cobertura a las necesidades hídricas del municipio teniendo en cuenta los desarrollos urbanísticos previstos en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana que está tramitando. El pleno municipal aprobó ayer inicialmente el llamado Plan de Gestión Sostenible del Agua, en el que se recogen 60 actuaciones con un coste aproximado de más de 38 millones de euros para hacer frente a las necesidades hídricas de una población que en el año 2031 se calcula que crecerá hasta los 37.851 habitantes, con puntas veraniegas de presión humana que superarán las 90.000 personas.

La primera y la más costosa de las medidas que se exponen en este documento es la conexión de la desaladora a la red del casco urbano (8 millones) y la modificación del convenio con la Agencia Balear del Agua para poder elevar sustancialmente, un 145 por ciento, hasta los 2,78 hectómetros cúbicos, el caudal de agua desalada de que se sirve. Esta actuación, que se prevé que esté lista para el cuarto año de vigencia del plan ya permitiría cubrir la demanda normal en el horizonte 2031, incluso teniendo en cuenta que el Plan Hidrológico de Balears obliga a reducir un 30 por ciento las extracciones de agua del acuífero antes del año 2027.

Sin embargo, con esa obligada reducción de extracciones, la desaladora no basta para poder cubrir los picos de demanda estival previstos, por lo que el documento -que en breve pasará a exposición pública- deja claro que serán necesarias «nuevas fuentes de suministro de agua subterránea, preferentemente dos captaciones en las cercanías de Son Planes y de Es Caragolí». Estas pozos son concebidas como fuentes de garantía, una suerte de recursos de emergencia para las momentos de máxima demanda.

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El Plan de Gestión Sostenible del Agua, que tendría que estar vigente desde el año 2019, plantea estudiar la recarga del acuífero con aguas regeneradas procedentes de las estaciones depuradoras situadas al norte y al sur del municipio. Para hacerlo posible plantea una inversión conjunta de siete millones de euros para realizar mejoras y permitir el tratamiento terciario de ambas depuradoras, así como otros dos millones de euros para instalar redes de distribución entre estas dos infraestructuras y diversas zonas del municipio que permitan el uso de agua depurada para regar zonas verdes de establecimientos turísticos.

Reducir las extracciones de los pozos

El objetivo es reducir las necesidades de extracción de las masas de agua subterránea y para ello también se planea actuar decididamente sobre la red de sistemas de abastecimiento y saneamiento, con grandes inversiones encaminadas a reducir las fugas y mezclas, con la renovación de 3.600 metros anuales de la red de distribución y de 2.500 metros anuales de las de saneamiento, así como la modernización completa de los contadores.

Al margen de las medidas para la mejora de las infraestructuras y de la gestión de las aguas pluviales (se prevé un nuevo colector y avanzar en la separación respecto a las residuales), el plan también contempla medidas para reducir el consumo de agua entre la población, las empresas turísticas y la propia administración municipal. Para ello se prevé la aprobación de una nueva ordenanza municipal sobre el agua.

El apunte

Freno a las nuevas piscinas y castigo para los grandes consumos

Entre las actuaciones previstas en el Plan de Gestión Sostenible del Agua destaca la necesidad de aprobar una ordenanza municipal de ahorro de agua que fuerce a la población, las empresas y a la propia administración a reducir los consumos. Esta ordenanza deberá introducir «medidas respecto a la limitación de construcción de nuevas piscinas, así como la limitación de uso de agua de la red municipal para su llenado». En este documento que se aprobó ayer inicialmente y que pasará a exposición pública en breve, se subraya que en cumplimiento del Plan Hidrológico de Balears vigente se prohíbe el vaciado total de piscinas públicas y privadas (a excepción del caso de las reparaciones o por motivos sanitarios).

La nueva ordenanza también deberá contemplar la obligatoriedad de que las viviendas unifamiliares que superen un nivel por determinar de consumo trimestral tengan que conectarse a las futuras redes de agua regenerada para poder regar. Todas las nuevas viviendas deberán asimismo contar con fontanería de bajo consumo. Las nuevas zonas ajardinadas se tendrán que ceñir a las especies vegetales autóctonas y de bajos requisitos hídricos y las nuevas construcciones plurifamiliares y las destinadas al alojamiento turístico deberán disponer de instalaciones de reaprovechamiento de aguas grises, como mínimo para las cisternas de los inodoros y a poder ser para el riego de jardines, entre otras medidas para reducir el consumo. El plan también prevé actuar contra los grandes consumidores. Hay 57 abonados que actualmente superan los 5.0000 metros cúbicos de consumo anual, la mayoría establecimientos turísticos. En ese sentido se plantea una revisión tarifaria para introducir un nuevo tramo para, como mínimo, establecer una «penalización suficiente» en el caso de que se superen los 1,1 metros cúbicos al día. A partir de ese nivel se considerará que el consumo de agua es «abusivo».

Las claves
  1. Aprovechar el agua tratada de las depuradoras

    El plan prevé inversiones en las dos depuradoras del municipio y la construcción de canalizaciones para poder aprovechar el tratamiento terciario para reducir las necesidades de extracción de agua de los acuíferos.

  2. Plan de mejora de las redes para reducir las fugas

    El documento introduce la necesidad de hacer ambiciosos planea de mejora de las redes de distribución y saneamiento. La idea es sustituir 3.600 metros anuales de la primera y otros 2.500 metros anuales de la segunda.

  3. Los contadores nuevos y campaña contra el fraude

    Se prevé una inversión de 2,1 millones para la completa sustitución de todos los contadores por aparatos inteligentes con telecontrol así como campañas sistemáticas y periódicas con la intención de detectar fraudes.

  4. Aljibes en todas las nuevas construcciones

    Otros de los objetivos del plan es aprovechar al máximo el agua de lluvia, por ejemplo, obligando a todos los nuevos edificios a contar con aljibes. También construir infraestructuras de captación para regar campos de fútbol.