Imagen de una concesión de servicios de playa en Cala Galdana. | Katerina Pu

TW
10

Los turistas no están renunciando a sus vacaciones en la Isla, pero acortan sus estancias y les cuesta mucho más sacar la cartera. Son a grandes trazos las conclusiones a las que llega la encuesta de marcha de la temporada que la patronal PIME elabora entre las empresas asociadas que se dedican al sector turístico, que están detectando un descenso del poder adquisitivo, principalmente entre la clientela nacional. Prácticamente la mitad de los negocios han cerrado julio con una caída de la facturación respecto al mismo mes de 2022, un año turístico que, cabe recordar, fue excepcionalmente bueno.

El sector que ha vivido un mes de julio más decepcionante es el del alquiler de vehículos. El 87,5 por ciento de las empresas locales consultadas han ingresado menos que el año pasado, lo que achacan al pleno rendimiento de las multinacionales, que, denuncian, están aumentando continuamente la oferta, forzándoles a bajar precios. También destacan los resultados comparativamente peores que julio ha dejado en los negocios de restauración. Más de la mitad ha facturado menos que en julio del año pasado y solo a un 21,4 por ciento le ha ido mejor.

Desde la patronal destacan la preocupación que esta tendencia ha generado en un sector que teme no poder compensar el incremento de gastos al que está haciendo frente por la inflación de los productos, el aumento de costes laborales y la escasa fidelidad de las plantillas. También son muy minoritarias, poco más del 13 por ciento, las empresas náuticas que están mejorando sus resultados y la mitad los ha visto descender.

El sector que está registrando un mejor comportamiento es el del turismo activo, en el que la mitad de las empresas han vivido un julio mejor que el del año pasado; seguido de las viviendas turísticas, en las que el porcentaje de negocios que han descendido su facturación es solo del 35 por ciento. En los comercios se detecta un comportamiento muy dispar, siendo mayoritarias las empresas que están facturando lo mismo o más que hace un año. En el cómputo global solo dos de cada diez empresas han visto entrar más dinero en caja que hace un año.

La temporada «no está siendo positiva»

La Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Menorca (PIME) subraya que «las empresas menorquinas indican que la trayectoria de la temporada no está siendo positiva» y no pronostican un cambio de tendencia ni en el mes de agosto ni en el tramo final de la campaña. A la constatación de la reducción del presupuesto de los visitantes, sobre todo nacionales, se suma la incertidumbre creciente sobre el comportamiento de los turistas extranjeros, de los que se tiene dudas que puedan seguir sosteniendo el incremento del desembolso turístico.

Desde la patronal de las pymes menorquinas muestran preocupación por otras cuestiones como «la disminución del mercado británico a finales de octubre» o la «supresión del vuelos directo a Londres», en alusión al abandono de la ruta por parte de Vueling, factores que, aseguran, «no favorecen la mejora de las expectativas del empresariado para esta temporada».

Las claves
  1. Un descenso general en el sector del alquiler de coches

    El sector más decepcionado con la marcha del negocio en el mes de julio es claramente el del alquiler de vehículos. Prácticamente nueve de cada diez empresas locales han perdido facturación respecto a 2022 y lo achacan a la creciente competencia de las empresas multinacionales del sector.

  2. La restauración y el comercio se desfilan

    La restauración y el comercio se han sumado a la tendencia general. Después de registrar buenos resultados en junio, con la llegada de la temporada alta se han desinflado. Más de la mitad de los restaurantes, bares y cafeterías pierden ingresos en relación a 2022 y lo mismo le ocurre al 40 por ciento de los comercios.

  3. Comparación con 2022, año turístico excepcional

    Hay que poner en contexto los resultados de la encuesta de PIME entre las empresas locales del sector turístico. Se les pregunta sobre la comparación de los ingresos del pasado julio con los del mismo mes de 2022, un año turístico que cabe recordar que fue excepcionalmente bueno, con récords en casi todos los indicadores del principal sector insular.