Dos chicas recurren a fuentes de ósmosis para aprovisionarse de agua. | Gemma Andreu

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El estudio económico-financiero sobre las actuaciones de mejora y creación de infraestructuras que propone el Plan Territorial Insular (PTI) para los próximos diez años –el teórico periodo de vigencia del mismo– calcula en 105,3 millones de euros el coste de las inversiones que se consideran necesarias en el llamado ciclo del agua, tanto el la red de abastecimiento, como en la de saneamiento, con el objetivo final de que existan recursos suficientes y de calidad en ese horizonte.

El de los recursos hídricos es con una gran diferencia el campo en el que se requiere un mayor número de mejoras y también las más costosas. No en vano, solo el apartado sobre el ciclo del agua concentra prácticamente el 42 por ciento del presupuesto estimado para el conjunto de las medidas del PTI, cuyo cálculo estimativo asciende a un total de 252,8 millones de euros, a ejecutar por diversas administraciones en función de sus respectivos ámbitos competenciales.

Las actuaciones en materia de saneamiento son con diferencia las más costosas de las que se recogen en el PTI, con un presupuesto estimado de 72,6 millones a los que tendrá que hacer frente sobre todo el Govern (el 67 por ciento), pero también el Gobierno, los ayuntamientos e incluso los propietarios de algunas zonas. En este ámbito destacan ampliaciones, remodelaciones y puesta en marcha y conexiones con las estaciones de depuración de aguas residuales de todos los municipios, la sustitución de redes de saneamiento, la construcción de colectores, la dotación de servicios de núcleos urbanos que todavía no están conectados a la red de saneamiento y nuevas estaciones de bombeo. El municipio que requeriría un mayor número de inversiones y las más costosas sería Maó.

En cuanto a la red de abastecimiento y depuración, las actuaciones ascienden a casi ocho millones de euros, la mayor parte para implantar sistemas de tratamiento terciario en todas las depuradoras para aprovechar el agua depurada que hoy se pierde mayoritariamente en el mar. También se contempla la necesidad de poner en marcha sistemas de infiltración de aguas depuradas en el acuífero en Ciutadella, Maó, Es Castell y Sant Lluís.

Otro eje de actuación en materia de recursos hídricos será la desalación. El documento recoge proyectos pendientes como la conexión de la desaladora de Ciutadella, su ampliación y la implantación de instalaciones de energía renovable para suministrar a la desaladora y a las depuradoras. Por último, existe un apartado sobre la creación de sistemas de aljibes para la recogida de agua y de cierre de pozos con altos niveles de contaminación para que sean sustituidas por otros ejecutados en zonas de baja contaminación.

Financiacíon

Del conjunto de las actuaciones previstas en todos los ámbitos, que como hemos visto ascienden a casi 253 millones de euros, el estudio económico-financiero estima que el Consell tendría que hacer frente a 35,1 millones, menos del 14 por ciento. En el caso de las inversiones en el ciclo del agua no tendría que aportar ni un euro, a no ser que en el transcurso de los próximos años se produzca un traspaso a la institución insular de las competencias en materia de Recursos Hídricos.

El apunte

Actuaciones por valor de 28 millones en al red viaria y aparcamientos

El Plan Territorial Insular (PTI) recoge actuaciones prioritarias de mejora de la infraestructura viaria por valor de 28,3 millones, con la conclusión de las obras de la carretera general (Me-1) como proyecto más costoso, cerca de 22 millones de euros, según el estudio económico-financiero que acompaña el documento, la ampliación de arcenes, la dotación de carriles para vehículos lentos y la mejora de todos los nudos con una intensidad alta de vehículos son a grandes trazos las actuaciones que el nuevo PTI prevé y para las que será necesaria la financiación conveniada del Ministerio de Transportes y Movilidad.

También se hace especial incidencia en la necesidad de la mejora de la trama viaria de la zona sureste de la Isla, con actuaciones como una nueva rotonda en el acceso a Sol del Este (Es Castell) y conexiones entre la Me-6 (Es Castell-Sant Lluís), la Me-8 (Maó, Sant Lluís-Alcalfar) y la Me-4 (Es Castell-Trepucó). También prioriza la necesidad de mejorar una conexión alternativa entre las urbanizaciones de Sant Lluís con el aeropuerto, con una mejora del vial existente que va del poblado talayótico de Binissafullet hasta la carretera de Binidalí.

En materia de aparcamientos se contempla la creación de hasta ocho nuevos de carácter disuasorio entre Maó (junto a la parada de bus de Josep Anselm Clavé y junto al cementerio), y Ciutadella, entre otros en la intersección entre el Camí de Sa Farola y la Av. Ciutat de L’Alguer, entre el Carrer dels Industrias y la Av. Palma, en el cruce entre Pintor Torrent y Camí de Son Salomó, junto al puerto y en Santandria.