La consellera de Servicios Sociales, Carmen Reynés, en el pleno de septiembre. | R.L.

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El pleno del Consell programado para el lunes tiene previsto aprobar la declaración de excepcionalidad para cubrir cuatro plazas vacantes de personal cuidador en las residencias y el centro de día para personas con discapacidad de Trepucó, que está bajo su competencia. Estas contrataciones vendrían a cubrir lo que un informe interno define como «necesidades urgentes e inaplazables», derivadas del reciente incremento de usuarios, del tiempo de atención que requieren y de un cambio en los perfiles de estos, «ya que algunos son personas con graves problemas conductuales», según se especifica en el dictamen de la propuesta del equipo de gobierno.

El dictamen expone que, desde 2012, han aumentado los perfiles de usuarios «mucho más dependientes», con graves problemas de comunicación, «muy baja tolerancia a la frustración, constantes brotes de agresividad de alta intensidad», que además afectan al resto de internos y provocan situaciones conflictivas. Así consta en un informe emitido por la directora de Servicios Sociales a comienzos de este mes.

Todo ello motiva la necesidad de cubrir las 30 plazas de cuidadores que aparecen en los presupuestos de 2023 (cuatro más que en 2022), de las cuales en agosto había cubiertas 26.

La declaración de excepcionalidad permite superar las condiciones restrictivas que sobre la contratación de personal establece la legislación actual y los presupuestos del Estado, puesto que el centro de Trepucó cumple con las ratios fijadas para los servicios de este tipo, aunque estas, entienden desde el Consell, son «totalmente insuficientes para garantizar unos servicios públicos suficientes y de calidad en determinados tipos de servicios o centros».