El sector advierte que habrá dos meses menos de trabajo, al pasar los días para faenar de 170 a 130. | Josep Bagur Gomila

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Los arrastreros menorquines temen que se confirmen las peores previsiones para 2024 y que la Comisión Europea imponga una reducción de la actividad pesquera del 9,5 por ciento en el Mediterráneo Occidental. Si así ocurre, las barques del bou se verán obligadas a reducir los días de trabajo anuales de 170 a 130, dibujando una temporada de seis meses, que haría muy difícil su supervivencia.

Las últimas horas, según exponía en Última Hora Mallorca el presidente de la Federación Balear de Cofradías de Pescadores, Domingo Bonnin, tienen «pocas expectativas» de que el porcentaje acabe siendo menor a ese 9,5 por ciento. Eso es, a partir de informaciones que reciben referente a las intenciones de la Comisión Europea, para alcanzar el tope de reducción máxima del esfuerzo, del 40 por ciento, que recoge el plan plurianual para las especies demersales en el Mediterráneo occidental. Se trata de una medida aprobada en 2017 y que se aplica desde 2020.

Sistemas diferentes

Desde Menorca, el vicepresidente de la Federación Balear de Cofradías de Pescadores, Xavier Marquès, se mostraba ayer cauto. «Hasta que el Consejo de Ministros no lo diga, no podemos opinar», señaló el también presidente de la Cofradía de Pescadores de Ciutadella. «Esperamos que el ministro español no nos meta a todos en el mismo saco, el sistema de mercado funcionan de forma diferente, en la Península funcionan con lonjas y no tiene nada que ver con los pequeños mercados locales de aquí».

Se refería Marquès a lo que ya apuntaba Bonnin sobre el reglamento europeo: «Parte de una falacia, que unifica todo el Mediterráneo español con los mismos criterios», cuando hay realidades muy distintas. Balears tiene «1.400 kilómetros aproximados de costa para treinta embarcaciones», mientras que la costa catalana y valenciana cuenta con una extensión similar, pero con 440 arrastreros.

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Para Xavier Marquès está claro que «nos quieren liquidar a base de pequeños pellizcos, hasta que no podamos aguantar, pero da igual, en el supermercado seguirá habiendo pescado de Mauritania, no hay problema», ironizó.

Dos meses menos

«Si acaban reduciendo los días de trabajo pasaremos de 170 a 130, serán dos meses menos de trabajo» y «si ahora ya cuesta encontrar tripulaciones, con temporadas de seis meses, aún costará más», pues la gente necesita trabajos estables.

En cuanto a 2023, el reajuste de días permitirá a todas las embarcaciones trabajar en diciembre.

El apunte

Nuevos baremos en las ayudas por los parones temporales

El Consejo de Ministros aprobó este martes un real decreto por el que se actualizan los baremos para fijar las ayudas para compensar la paralización temporal de la actividad de la flota pesquera, con financiación del Fondo Europeo Marítimo de la Pesca y la Acuicultura (Fempa).

La revisión del sistema de cálculo de las ayudas incluye dos componentes, una prima por coste fijo y otra por lucro cesante, para compensar de una forma más fiel y actual las consecuencias que tiene para los armadores la paralización de su actividad.

Esto permitirá mejorar la capacidad de adaptación y sostenibilidad a medio plazo de la flota, en un contexto de incremento de precios de los insumos.

La actualización de los importes podrá mejorar las posibilidades de mantener la actividad económica, al compensar de modo más adecuado el lucro cesante por las paralizaciones, y redundará en la capacidad de supervivencia del sector y de los puestos de trabajo. (Europa Press)