La embarcación que utilizan los dos prácticos de Ciutadella es la más moderna de las que tenía la empresa en el puerto de Maó | Josep Bagur Gomila

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La empresa concesionaria que presta el servicio de practicaje en el puerto de Ciutadella desde principios del pasado verano, Prácticos de Ciutadella SLP, dispone de la embarcación más moderna con la que contaba hasta entonces la empresa matriz, Prácticos de Maó SLP, en el puerto mahonés.

Este barco, modelo Nasai Marine, construido en Sant Carles de la Ràpita, fue trasladado a Ciutadella desde que la nueva sociedad creada por dos prácticos de Maó, ganó la concesión de Ports IB. El organismo del Govern externalizó el servicio por primera vez a mediados del pasado año por el incremento del tráfico de barcos superiores a 130 metros de eslora, especialmente en la época de cruceros. Hasta que Ports no externalizó el servicio en Ciutadella, los prácticos embarcaban desde el remolcador.

El destino del barco más moderno al puerto de Ciutadella «responde a las necesidades del servicio porque es el que mejor se adapta a ellas», explica Vicens Tomás, uno de los dos prácticos de Maó. Tiene menos potencia y necesita un mantenimiento menor que el que precisan las del puerto de Maó, que tienen un recorrido mucho mayor.

Para reemplazarla Prácticos de Maó SLP ha adquirido hace un mes un nuevo barco de practicaje que comenzará a operar en cuanto supere la inspección a flote de Capitanía Marítima que la certifique. El puerto de Maó cuenta con otra barca para los prácticos, además de una embarcación semirrígida con la que prestan el resto de servicios en la rada, es decir, control de tráfico y actividades anexas al transporte marítimo por vías navegables interiores.

El apunte

Dos prácticos en cada puerto con un total de 13 empleados

Dos prácticos con titulación profesional integran las respectivas plantillas de los puertos de Maó y Ciutadella, que además se completan con otros 5 empleados en el de la ciudad de levante y 4 en la de poniente, cifras que se incrementan en la temporada estival. Los prácticos asignados a cada puerto solo operan en él, explica Vicens Tomás, pese a que en esencia se trata de la misma empresa con dos ramificaciones en ambas radas, pero necesitaría una autorización de Capitanía Marítima de la que no dispone. En Ciutadella el servicio es obligatorio en barcos de más de 130 metros de eslora, con lo que en invierno solo operan con el «Abel Matutes», de Baleària, mientras que en el de Maó han de hacerlo, además, con aquellos que superan las 500 toneladas de registro bruto.