El bar Picatapas, ha sido cerrado y una zona del muelle acordonada por precaución. | Gemma Andreu

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La amenaza de desprendimiento ha vuelto al acantilado de Cala Corb, en Es Castell. El Ayuntamiento ha tomado las primeras medidas de restricción del paso de vechículos y transeúntes como precaución ante el riesgo.

La brigada y el arquitecto municipales han detectado que el muro del acantilado se halla en mal estado y podría haber peligro de desprendimiento. El cierre de la calle Fàbregues y el cierre también de la zona del muelle, en la parte inferior del muro, han sido las primeras decisiones.

En esa misma zona del muelle se halla ubicado el bar Picatapas, que también se ha visto obligado a cerrar temporalmante por la misma circunstancia, según informan fuentes municipales.

Reincidencia

El problema no es nuevo, en ocasiones anteriores se han registrado desprendimientos del muro en esta misma zona. El mal estado de consolidación del acantilado, en la base del muro, podría ser la causa, aunque el Ayuntamiento está a la espera de que los técnicos valoren la situación para intentar solucionar el problema lo antes posible.

No se ha tomado ninguna decisión respecto a las viviendas de la zona que, en principio, se hallan exentas de peligro. Las restricciones de movilidad tampoco alcanzan al resto de establecimientos de Cala Corb y entorno inmediato, que podrán continuar con su actividad.

Tanto la actividad náutica como el acceso peatonal a la cala no se ven alterados de momento en la confianza de que el riesgo de desprendimiento no vaya a más.