TW

El Partido Popular ha lanzado una propuesta de reforma electoral que afectará la elección de los alcaldes -cargo que quedaría adjudicado por elección directa y desvinculado de una lista electoral cerrada-, además de reiterar la reducción el número de diputados en los parlamentos autonómicos y los políticos con aforamiento.

Lo que pretende el PP consiste en modificar el sistema electoral vigente basado en la proporcionalidad para aplicar el mayoritario, tomando como modelo Gran Bretaña. El modelo electoral mayoritario, que descarta las opciones políticas con menos apoyos, entraría en contradicción con los acuerdos políticos de la Transición, que favorecen la participación de las formaciones minoritarias en las instituciones. La ruptura del acuerdo vigente hasta ahora favorecería a quienes se han turnado en el bipartidismo: el Partido Popular y el PSOE.

Es preciso que el PP, que hoy desempeña responsabilidades de gobierno, concrete las propuestas para reducir duplicidades en la administración y mejorar la gestión de los recursos públicos, pero sin que ello suponga merma de la calidad democrática ni restar pluralidad en la representación política.