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Ciutadella no ha conseguido aún cerrar el debate entre la actividad de bares y restaurantes en el casco antiguo y el derecho al descanso de los residentes en esta zona urbana. El Plan Especial del Casco Antiguo y la ordenanza reguladora se han convertido en una arma arrojadiza. Corresponde al ayuntamiento ordenar y garantizar las actividades de los establecimientos, tanto en lo relativo a la ocupación de la vía pública como de los horarios.

Es preciso un punto de entendimiento y un equilibrio entre los derechos de quienes gestionan comercios, bares y restaurantes y quienes habitan en el centro histórico de Ciutadella. Otros ayuntamientos de Menorca han sabido conciliar las demandas de unos y otros, teniendo en cuenta que los ochos municipios de Menorca son turísticos. Se impone el sentido común, y por tanto no se puede aplicar, mecánicamente, la misma ocupación de vía pública para tiendas y bares en una calle de cuatro metros que en una plaza espaciosa.

También es preciso fijar unos horarios que compatibilicen el uso de los patios interiores con el respeto del horario de los vecinos, así como valorar y resolver las diferentes casuísticas.