TW

Hace exactamente un año la presidenta del Consell, Maite Salord, y el director insular de Carreteras, Joan Sales, anunciaron la rescisión del contrato para la ejecución de las obras de modernización de la carretea general en el tramo comprendido entre Maó y Alaior. Al mismo tiempo anunciaron la modificación del proyecto y un nuevo concurso tras haber aceptado el Ministerio de Fomento ampliar hasta el 2018 el plazo para concluir esta mejora de la red viaria insular.

Doce meses después, el gobierno del Consell explica que ha decidido dividir las obras de este tramo en dos fases. En la primera, el acceso de Alaior, de un kilómetro de longitud, se mantiene la rotonda a doble nivel, pero se reduce su diámetro en 35 metros, que pasa de 90 a los 55 del proyecto que el Consell prevé licitar a finales de año con la previsión de iniciar las obras en el primer trimestre del 2017. Pero aún no se ha definido cuál será la solución para el resto de este tramo.

El Consell debe agilizar estas actuaciones en la red viaria menorquina, cuya ejecución ya no se pueden demorar más. Unas obras que deben aportar más seguridad y mejorar la principal carretera de la Isla.