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Los tres políticos menorquines con mayor protagonismo en los últimos tiempos están, los tres, o bien imputados o bien denunciados por presuntos delitos cometidos en el desarrollo de sus funciones. Efectivamente, tanto los socialistas Joana Barceló y Marc Pons como la nacionalista Tuni Allés están acusados y expuestos a la acción de la Justicia. Todos ellos ostentan o han ostentado las máximas responsabilidades en la gobernabilidad de Menorca. Problema antipedagógico.

Corren malos tiempos para nuestra isla. Conseguir ser líderes en todos los índices de caída económica y de desempleo es prueba evidente de que algo no funciona bien en Menorca.

Hace ya algo más de una década que se formó la que sigue siendo la "joint venture" que gobierna la isla. Formada por el PSOE y sus cooperadores necesarios el PSM, ilusoria y sarcásticamente auto- convencidos de ser los "conservadores" de unas supuestas esencias isleñas, han conseguido con su acción de gobierno lo que parecía imposible: destruir la riqueza de la isla.

Un manto de desilusión y la sensación de que no hay "way out" se ha instalado en las capas menorquinas más dinámicas y emprendedoras. El resto, conformista y alojado en el conocido "me'n fot" (el "laisser-faire" menorquín), sigue durmiendo, como siempre, el sueño de los cándidos. Mas allá del mundo funcionarial, aumentado de forma impúdica por intereses puramente políticos y a un coste astronómico, los menorquines sufren la desidia y la incapacidad de una clase política adherida al fracaso continuado. En los últimos diez años han descendido todos los índices de comodidad y progreso social de la isla y han aumentado todos los negativos.

Sin intelectuales independientes que marquen nuevas sendas a transitar (casi todos los que pretenden serlo están debidamente subvencionados para comprarles su silencioso compincheo), sólo la obsesión identitaria de unos minoritarios dirige la isla. Sin imaginativas directrices sobre economía, la isla gira en torno y bajo los deseos de un ecologismo de pandereta extremadamente subvencionado que, con formato ideológico, enmarca la vida actual de Menorca. Ha llegado un momento en que parece ser que sólo importa la inacción para no cambiar nada. Muchos han hecho de este ecologismo de cartón piedra su medio de vida. Anclados en cuatro mitos que quieren intocables han conseguido retorcer la vitalidad de una isla que se ahoga en la prohibición total.

Quienes se han convertido de hecho en funcionarios (por vivir exclusivamente del presupuesto público sin haber pasado por unas oposiciones y sin que tampoco puedan justificar los sueldos que perciben del dinero público por no haber ganado unas elecciones), son los grandes gurús cuyas "fatwas" marcan la senda filosófica a seguir. De hecho, esos mismos que están en contra del desdoblamiento de la carretera pero a favor de desdoblar el presupuesto del CIM a su favor, se han convertido en una Conselleria de Medio Ambiente-bis.

Es penoso ver como han conseguido que una parte de la juventud, adormecida por una educación pequeña y localista, no tenga querencia alguna por una modernidad intelectual de progreso, abierta al mundo y enriquecedora en su variedad que debería de ser el leit motiv en sus años jóvenes. Se les ha educado en un intento de crear una Itaca imposible que sólo existe en las alucinaciones ideológico-nacionalistas de algunos desubicados en su tiempo. Han desvertebrado Menorca. Tanto social (prohibiendo la dinámica e histórica personalidad emprendedora menorquina), como cultural (restringiendo y anulando nuestras hablas características, menorquín y español, sustituyéndola por una lengua ortopédica ajena a la isla) como políticamente (nos quieren unir a una ficción rechazada por la inmensa mayoría). Sin política turística adecuada, sin soluciones para los problemas y con todos los resortes sociales tomados, anestesiados o amparados por el poder de la subvención, Menorca se ahoga. Desde el recuerdo a Ortega, podemos afirmar que sufrimos una Menorca invertebrada.

Mensaje para Pedro J. Bosch: Fernando Savater me pide que te devuelva los saludos que le di de tu parte. Lo tendremos aquí en otoño. Encargo cumplido. Enhorabuena por tu nuevo libro.