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La revista Forbes es conocida mundialmente por elaborar periódicamente la lista de las personas más ricas del mundo, dicha lista deja en evidencia que en un contexto mundial de recesión y miseria los ricos son cada vez más ricos. Como también es evidente que los pobres son cada vez más pobres y que la clase media, allí donde existía, está siendo aniquilada, y esto es así por más que Montoro se haya podido aficionar a las setas alucinógenas, se haya instalado a vivir en el país de los unicornios rosas y quiera vender polvo de estrellas con esa media sonrisa que no le favorece nada.

Algunos presentan como una victoria que Bill Gates, uno de los ricos más ricos del planeta, invierta en la empresa FCC en España, pero de lo que no se informa es de que al mismo tiempo que el millonario americano realiza su inversión la empresa FCC, propiedad de Alicia Koplowitz, acomete un nuevo ERE y manda a la calle a más de cien trabajadores. Cien parados más que tendrán que buscar por Google un nuevo curro, creándose así una absurda paradoja: cuando Bill Gates entra en mi empresa a mi me echan y yo voy a la suya a buscar trabajo, esta paradoja es conocida en círculos científicos como el bolsón de Koplowitz-Gates, en clara alusión al bosón de Higgs, ¡qué grande es la física cuántica!

Se pongan como se pongan los siervos de la Troika, y los pelotas del régimen, el hecho de que el señor Botín sea cada vez más rico no es un síntoma de que estemos saliendo de la crisis-estafa, y cuando tan destacado personaje afirma que en este país está entrando dinero por todos los lados yo le creo, lo que se lo olvida decir es para quien entra y como sale, según la propia revista Forbes a los millonarios españoles les mola tener su pasta en Suiza, Luxemburgo, y demás paraísos fiscales, debe ser que no les basta con la amnistía fiscal, ni con pagar ridículos impuestos a través de las Sicav, sino que prefieren mantener su fortuna segura lejos de presidentes de plasma, y gerentes corruptos que se gastan el dinero de todos en hacer fiestas privadas, los ricos sí que saben.

Y eso que nuestro presi plasma y toda su sequito trabajan para ellos de forma leal y diligente, ya lo dijo don Mariano en Japón: «Vengan a invertir a España que con las reformas que he hecho les ofrezco» un ejército de esclavos sumisos la mar de apañado. Después de tan gloriosa frase brindó con los anfitriones con un cristalino vaso de agua de las fuentes puras de Fukushima, y les dijo por lo bajini: Lo de Madrid era un farol de la cansina Botella y el pesado de Gallardón, yo de toda la vida quería los juegos aquí en Tokio, y ya lanzado gritó: «Nagai wain o ikiru» ( algo así como viva el vino), ¡qué grande el presi!, por cierto ¿dónde estará su niña?

No tengo nada contra Carlos Slim, el hombre más rico del planeta, pero si tuviera que hablar de algún mejicano ilustre no lo haría de él sino de su compatriota el poeta, fallecido, Octavio Paz aunque solo sea porque nos dejó una frase que cuadra perfectamente en estos tiempos: «Ningún pueblo cree en su gobierno. A lo sumo los pueblos están resignados».

Por último, queridos lectores, me atrevo a hacerle una sugerencia al poderoso grupo editor de Forbes, si sus listas de los más ricos e influyentes del mundo enganchan y enganchan mucho, se podría hacer también una lista de las cien personas más pobres del mundo, las cien personas que menos tienen para vivir, acepto que no tendría el mismo glamour, pero igual ayudaba a entender la vida de otra manera.