TW

Vamos a intentarlo queridos lectores. Hagamos un esfuerzo. Les prometo que intentaré poner las yemas de mis dedos suavemente sobre las teclas del ordenador para que las palabras fluyan suaves y ligeras, para intentar no ser como un plomizo día gris de invierno. Intentaré mantener a raya la rabia y la ira, y no caer en la tristeza.

Una imagen: ancianos manifestándose en las puertas del juzgado porque el banco les robó los ahorros de toda la vida, estafándoles de manera siniestra y cruel. Muchos de ellos han currado como mulas ahorrando céntimo a céntimo para dejar algo a hijos y nietos. Las hienas bancarias vendieron preferentes incluso a enfermos de alzhéimer, sin escrúpulos. Y los ancianos ven pasar a Rato y a Blesa, bien trajeados, elegantes, altivos, prepotentes, y agitan con rabia las cartulinas que ellos mismos han rotulado con frases como «Quiero mi dinero». La tensión y la rabia acumulada se disparan, algún desmayo, algunos lloran desconsolados porque ven a sus hijos pasarlo muy mal y ellos no pueden ayudarlos, unos ladrones de moralidad execrable, les han robado la vida para gastársela ellos en lujos horteras y vicios privados.

Pero yo lo sigo intentando. A pesar de que vea a los antidisturbios rodear a los ancianos, victimas, para proteger a los delincuentes. Y me pregunto, ¿cómo los adiestraran para no ver en el rostro de cada persona mayor el de su abuela o el de su abuelo? ¿Qué conexión neuronal salta en sus cabezas cuando les ordenan aporrear a sus conciudadanos indefensos? Ciudadanos que con sus impuestos les pagan un sueldo para mantener el orden, no para proteger estafadores apaleando ancianos, o estudiantes según el día.

Noticias relacionadas

Me esfuerzo y sigo pasando mis dedos suavemente sobre el teclado. El domingo se celebró el día Internacional del Cáncer de Mama, muchas mujeres luchando contra esta enfermedad, algunas de la cuales conozco personalmente y han sido, y están siendo, valientes hasta convertirse en ejemplo, convirtiéndose en referentes para muchos otros que se ahogan en un vaso de agua. Y viéndolas a ellas leo en la cuenta de Twitter de nuestro presidente, Mariano Rajoy, que apoya a todas las mujeres que luchan contra el cáncer, y le pregunto: ¿Recortando en sanidad y en investigación es como usted y su gobierno las apoyan? Es como robarle cada día el plato de comida al pobre para dárselo al rico mientras le decimos: me solidarizo con tu hambre, pero mañana volveré y me llevaré tu comida de nuevo, ahora bien, mi solidaridad la tienes toda. El presidente no contestó ni a través del plasma.

Pongo mis dedos con la suavidad de una pluma sobre el teclado, controlo mi respiración. La limosna se suplica y te arranca de raíz la dignidad. Los derechos se exigen y te fortalecen la dignidad. Ahora tenemos que confiarlo todo a lazos rosas, cubos de agua helada por la cabeza o a coleccionar millones de tapones de plástico para salvar vidas, porque los que tienen que gestionar lo público deciden recortar en lo básico y gastárselo en corruptelas penales o morales.

Llegados aquí no aguanto más y aporreo el teclado con rabia, dije que lo intentaría no que lo iba a conseguir. En la pantalla del ordenador aparece algo así como «kjasghkhdfkjh». Esa palabra inteligible me demuestra que: o he aprendido a escribir en el idioma del planeta K-Pax, así de golpe, o que la rabia sino se encauza con la inteligencia y la razón, no nos lleva a ningún lado. Por cierto, creo que los vuelos a K-Pax salen del aeropuerto de Castellón, ¿no?

conderechoareplicamenorca@gmail.com