El Rey, junto a toda la tripulación del ‘Aifos 500’, dispuestos a emprender la primera jornada de competición. | Julián Aguirre

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El rey Felipe VI se encuentra disfrutando de días de sol y mar en Mallorca. En sus vacaciones en la Isla, el Rey ha acudido al Club Náutico de Palma para disfrutar de su jornada a bordo del Aifos de la Armada Española. El monarca se prepara para su esperada cita, las regatas de la 41 Copa del Rey Mapfre de Vela. Vestido con un look relajado y deportivo, se le ha podido ver abandonar el centro deportivo de la bahía de Palma para regresar a Marivent con la reina Letizia y sus hijas Leonor y Sofía. En una de estas ocasiones, la revista Semana ha captado el divertido despiste que ha protagonizado.

A la salida del recinto náutico, el Rey iba a coger el coche, que él mismo conduce, cuando al sentarse se ha dado cuenta que se había olvidado las llaves y al percatarse, no ha podido contener la risa. Eso sí, el monarca logró solucionar rápidamente la situación. Montado en el asiento del piloto en su Cupra Formentor, Felipe VI circula por la Isla con este vehículo valorado en 53.000 euros. Con un acabado negro mate y una gama de motores híbridos, este coche se acerca al estilo más deportivo de las carreras.

Explorando su lado más deportivo, el Rey luce, como toda la tripulación, el uniforme del Aifos que está compuesto por unas bermudas grises y un polo blanco. Acompaña su outfit con unas gafas de sol, accesorio que suele reservar para sus salidas al mar, de la marca mallorquina Errebé. Se trata de un diseño personalizado para el quipo de la embarcación. Él y el resto de tripulantes están entrenando al máximo, demostrando su deseo de ganar la competición. Estas pruebas se alargarán hasta el sábado, cuando Ses Voltes acogerá la entrega de premios.