El agua es la mejor fuente de hidratación para nuestro cuerpo. | Pexels -Pixabay-

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«Hay que beber dos litros de agua al día, lo dicen los expertos». ¿Mito o realidad? Desde pequeños hemos escuchado esta expresión en nuestro hogares o en el colegio, incluso de mayores hay dudas al respecto de si todos debemos cumplir esta teoría. Pero ¿es realmente así? Aquí respondemos a esta pregunta que muchas personas se han hecho a lo largo de su vida.

El mito de los dos litros de agua diarios es uno de los más extendidos en la sociedad. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que esta cifra no se basa en evidencia sólida y puede variar considerablemente dependiendo de las circunstancias individuales de cada persona. Los organismos reguladores de salud y nutrición, como el Instituto de Medicina de Estados Unidos, han aclarado que no existe una recomendación estándar para la ingesta de agua.

Aunque el organismo necesita este líquido para funcionar correctamente, la cantidad precisa puede variar en función de factores como el clima, la actividad física realizada, la edad, el sexo y el estado de salud de la persona en cuestión. En situaciones de calor intenso o durante el ejercicio físico, el cuerpo puede requerir más agua para compensar la pérdida de líquidos a través de la sudoración. En cambio, en días fríos o sedentarios, las necesidades pueden ser menores.

Además, la creencia de que solo el agua puede hidratarnos es incorrecta. Alimentos como frutas y verduras, y otras bebidas, pueden contribuir significativamente a nuestra hidratación diaria. Algunos estudios sugieren que casi el 20 % de nuestra ingesta de agua proviene de los alimentos que consumimos. En el caso de las personas mayores es importante mantener una hidratación regular y estar atento a los signos de deshidratación. Además, beber agua en exceso también puede ser perjudicial. La hiponatremia, una condición que se produce cuando los niveles de sodio en sangre son anormalmente bajos, puede ser causada por este motivo.

Finalmente, es importante recordar que cada organismo es único y tiene necesidades individuales. Mientras que algunos pueden requerir más de dos litros de agua al día, otros pueden necesitar menos. Escuchar a nuestro cuerpo y atender sus señales de sed es clave para mantener una hidratación adecuada. La mejor recomendación es adaptar nuestra ingesta de agua a nuestro estilo de vida, nivel de actividad y clima. Por tanto, la ciencia nos demuestra que la norma de los 2 litros de agua al día no es un requisito absoluto para todos. Mantener una hidratación adecuada es esencial, pero la cantidad de agua necesaria para conseguirlo puede variar considerablemente de una persona a otra.