Varias personas cubiertas con mantas térmicas son evacuadas en un autobús en las inmediaciones de la sala de fiestas Bataclan en París (Francia), la madrugada del 14 de noviembre de 2015. | Efe

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Salah Abdeslam, el principal acusado y único superviviente de los grupos yihadistas que participaron en los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París, con 130 muertos y cientos de heridos, aseguró este miércoles que no mató ni hirió a nadie y criticó que se enfrente por ello a una cadena perpetua. «No he matado ni herido a nadie, ni siquiera un rasguño», dijo ante el Tribunal de lo Criminal de París, que hoy y este jueves lo interroga por primera vez sobre su radicalización y el periodo anterior a septiembre de 2015.

Abdeslam, de 32 años, admitió que apoya al Estado Islámico, pero criticó que se le esté juzgando de forma «calumniosa» para - dijo - intentar dar ejemplo: «En los casos de terrorismo las penas pronunciadas son extremadamente duras a veces contra gente que no ha herido ni matado a nadie», destacó. De nacionalidad francesa y origen marroquí, aunque criado en Bélgica, el acusado aseguró que la Justicia gala envía con su proceso un mensaje equivocado.

«En un futuro, cuando haya alguien que se encuentre en un metro, en un autobús o en otra parte con una maleta con 50 kilos de explosivos y que en el último momento se diga que quiera dar marcha atrás, sabrá que no tiene derecho a pensar eso porque se le va a perseguir y humillar», dijo. Abdeslam fue el único de la célula yihadista que esa noche no activó su chaleco explosivo y que tampoco fue abatido durante esos ataques, o cinco días después en la cercana localidad de Saint-Denis, donde la policía terminó con la vida del presunto coordinador de los atentados, Abdelhamid Abaaoud, y de dos colaboradores.

Con su declaración de este miércoles dio a entender de forma indirecta que él mismo se arrepintió y reiteró pese a todo su adhesión al EI, la organización yihadista que en su opinión «combate para restablecer el orden islámico». «El mundo occidental impone su ideología al resto del mundo. En muchos países los valores occidentales pasan por encima de los valores islámicos. Para nosotros los musulmanes es una humillación», añadió Abdeslam, cuyo hermano Ibrahim fue uno de los terroristas suicidas de París.