Lyudmila Putina, ex mujer de Putin, y Olena Zelenska, mujer de Zelenski.

En poco o nada se parecen la vida de Volodimir Zelenski y Vladimir Putin. La guerra Ucrania-Rusia ha puesto en la primera línea del foco mediático al presidente ucraniano y al ruso y, también, a su vida privada y familiar. Sin bien, poco tienen en común uno con el otro. Zelenski vive con su mujer Olena Zelenska, de quien se enamoró cuando eran jóvenes y han formado una familia con dos hijos en común. En cambio, de la vida privada de Putin poco se conoce, ya que el presidente ruso intenta mantener todos los aspectos de su vida privada en la más estricta intimidad.

La primera dama de ucrania se llama Olena Zelenska es arquitecta y guionista de cine. Tiene 44 años y dos hijos en común con Zelenski, Aleksandra, de 17 años, y Kiril, de 9. Tras la invasión de la tropas rusa, la familia se encuentra escondida junto a su marido, sus hijos y el resto del Gobierno de Ucrania en un búnker secreto de Kiev. La pareja es conocedora de que ellos y sus hijos son el principal objetivo de Putin. «Según nuestra información, el enemigo me marcó como objetivo número uno. Mi familia es el objetivo número dos. Van a por nosotros», aseguró el mandatario en un discurso tras los ataques.

El matrimonio de ucranianos se conoce desde niños. Ambos nacieron en Kryvyi Rih, la octava ciudad más poblada de Ucrania y fueron al mismo colegio. Años más tarde se reencontraron en la universidad, donde él estudió derecho y ella arquitectura. Se casaron en 2003 tras ocho años de relación y se han convertido en una de las parejas más influyentes de Europa del Este. Juntos fundaron una productora cuando Volodimir Zelenski decidió dejar la abogacía para ser actor, director, humorista y presentador televisivo. En ese momento Olena Zelenska empezó a trabajar como guionista. El presidente de Ucrania saltó a la fama al interpretar el papel de un profesor, cuyo éxito en redes sociales le llevó a la presidencia de su país. Zelenska estaba en contra de que su marido entrase en política y así lo ha asegurado en varías ocasiones: «Estaba franca y agresivamente en contra». Aunque se negó a participar en la campaña electoral, una vez que su marido arrasó en las elecciones de 2019 se mostrado siempre a su lado.

Hasta antes de explotar la guerra, Zelenska trabajaba en campañas contra la violencia doméstica y por la alimentación saludable en los niños, propiciando la reforma del menú escolar en las escuelas ucranianas bajo el amparo del fondo de Naciones Unidas. Además, es una de las mayores influencers en redes sociales del país, en Instagram cuenta con más de dos millones de seguidores. De hecho, en la red social ha sido desde donde ha mandado sus últimos mensajes mientras se encuentra oculta. «Mi gente querida, ucranianos. No tengo miedo ni lágrimas, mis hijos me miran, estoy con ellos y con vosotros, y al lado de mi marido», ha escrito.

La vida secreta de Putin

Vladímir Putin ha mantenido su vida personal y familiar en la más estricta intimidad desde que se convirtió en el hombre más poderoso de Rusia. El presidente ruso nació en Leningrado (1952) (actual San Petersburgo) en el seno de una familia humilde, en 1970 ingresó en la Universidad Estatal de la ciudad donde estudió derecho. En la década de los setenta fue reclutado por el KGB y a principios de los noventa empezó sus primeros pasos en la política. A finales de siglo accedió a la presidencia interina del país tras la salida de Boris Yeltsin y desde que en el año 2000 en presidente.

Su misteriosa biografía que guarda con total secretismo ha hecho que su vida esté marcada por rumores de amantes e hijos secretos. La única relación oficial del presidente ruso fue la que mantuvo, durante tres décadas, con Lyudmila Putina, una azafata de la compañía aérea Aeroflot, con la que se casó en 1983, cuando Putin aún era un miembro de la KGB. Durante su matrimonio fueron padres de dos niñas, María y Katerina, quienes, tras convertirse su padre en presidente dejaron de ir al colegio, aunque siguieron recibiendo educación desde casa. Su primera hija, María, nació en 1985 y actualmente trabaja como investigadora en Moscú, unas fuentes aseguran que como bióloga y otras como médica endocrinóloga. La primogénita está casada con un empresario holandés llamado Jorrit Faasen con quien en 2002 tuvo un hijo.

Lyudmila Putina junto a Vladimir Putin.

En 1986 nació Katia en la ciudad alemana de Dresde, donde Putin estaba destinado por la KGB. Los rumores sobre ella son muchos, entre ellos, el que asegura que fue ella una de las científicas voluntarias de la vacuna Spútnik. Putin nunca ha hablado de ellas ni mucho menos ha aparecido junto a ellas públicamente. En 2013, Vladimir Putin confirmó su divorcio de la madre de estas dos hijas y su única esposa conocida: «Prácticamente no nos vemos. Cada uno tiene su vida», aseguró.

Años antes de confirmar la separación ya se se había relacionado al presidente con otras mujeres. La prensa rusa señala al año 2008 como el inició de su romance con la gimnasta y actriz Alina Kabaeva, poco después de publicar esta información el periódico tuvo que cerrar. Se baraja la posibilidad de que, fruto de este hipotético romance, nacieran hasta cuatro hijos: el primero en 2008, otra en 2012 y unos gemelos en 2018. Pero estos no serían los únicos secretos del presidente, se le atribuye otra descendiente que habría nacido en 2003 fruto de una supuesta relación con Svetlana Krivonogikh, una limpiadora de San Petersburgo.