Policías forenses recogían pruebas tras el atentado en La Rambla de Barcelona. | SERGIO PEREZ

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Los presuntos miembros de la célula que cometió en 2017 los atentados de Las Ramblas de Barcelona y Cambrils (Tarragona) Mohamed Houli y Driss Oukabir han lamentado estas acciones que, según han dicho, desconocían que se iban a cometer, y el primero se ha arrepentido de haber estado con los terroristas.

Ambos acusados se han acogido este miércoles a su derecho a la última palabra en el juicio por estos atentados, que ha quedado visto para sentencia y en el que la Fiscalía ha pedido para ellos 41 y 36 años de prisión, respectivamente, mientras que el presunto colaborador de la célula Said Ben Iazza se enfrenta a una solicitud de pena por parte del Ministerio Público de ocho años de cárcel.

Están acusados de participar en los preparativos de los atentados de Las Ramblas de Barcelona la tarde del 17 de agosto de 2017, mediante un atropello masivo con una furgoneta, y en el paseo marítimo de Cambrils la madrugada del día 18, con cuchillos y un hacha, que se saldaron con 16 muertos y 140 heridos.

Estos atentados tuvieron lugar tras la explosión la noche del 16 de agosto de 2017 en la casa de Alcanar (Tarragona), en la que los terroristas preparaban artefactos para cometer atentados, en la que resultó herido Mohamed Houli.

Según mantiene la Fiscalía, en la misma fallecieron dos miembros de la célula, uno de ellos Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll que supuestamente la formó.

Los mossos d'Esquadra abatieron en la madrugada del día 18 en Cambrils a los cinco terroristas que estaban atacando a personas en el paseo marítimo y el día 21 al autor del atentado de Las Ramblas, Younes Abouyaaqoub, en un camino de Subirats (Barcelona).

En su turno de última palabra Mohamed Houli ha asegurado que no tenía conocimiento «de la ideología de esas personas, que no tiene nada que ver con el verdadero islam, que es paz y respeto», y ha recalcado: «No comparto las ideas extremistas de Dáesh».

«Siempre me mantenían al margen de lo que sucedía y estaba obligado y presionado», ha manifestado Mohamed Houli, que ha añadido que tenía miedo a que si les abandonaba o no les obedecía pudieran actuar contra él y contra su familia.

Por otra parte, ha comentado que no sabe cómo llegó su pasaporte hasta la furgoneta usada para el atentado de Las Ramblas y ha mantenido que nunca fabricó explosivos y que tampoco vio cómo los preparaban los miembros de la célula.

«Yo no sabía que iba a pasar lo de Las Ramblas y Cambrils y me arrepiento de haber estado en la casa de Alcanar y de haber estado con esas personas», ha recalcado.
Asimismo ha asegurado que nunca vio a Driss Oukabir en la casa de Alcanar.

Por su parte, Driss Oukabir, acusado de alquilar la furgoneta utilizada en el atentado de Las Ramblas, ha dicho: «Lamento mucho todo lo ocurrido».

Ha comenzado pidiendo perdón al tribunal por no haber podido contenerse estos días ante «tantas mentiras» y ha recordado que desde el momento en el fue detenido ha facilitado todo a los mossos d'Esquadra, a los que dio la contraseña de su teléfono móvil.

«Qué interés iba a tener en todo eso que ha ocurrido si también he perdido a un ser querido», ha preguntado Driss Oukabir en referencia a la muerte de un hermano suyo cuando participaba en el atentado de Cambrils.

Y ha añadido: «Ojalá no hubiera pasado, jamás habría imaginado que iba a pasar todo esto, Si hubiera sabido algo habría intentado que no pasara pero jamás se me pasó por la cabeza que pasaría esto».

Said Ben Iazza, acusado de prestar su documentación y una furgoneta para que los miembros de la célula compraran precursores de explosivos, se ha remitido al informe de su abogado.

Los letrados de Driss Oukabir y de Said Ben Iazza han pedido la absolución de ambos al mantener que hicieron un favor el primero a su hermano y el segundo a unos clientes habituales de su carnicería pero que desconocían que las furgonetas iban a ser usadas para preparar y cometer atentados yihadistas.

El abogado de Said Ben Iazza ha pedido además la puesta en libertad inmediata de su cliente al llevar ya tres años y medio en prisión provisional, con lo que ya habría cumplido casi la mitad de la pena que pide para él la Fiscalía.

La defensa de Mohamed Houli estima que este debe ser condenado como máximo a cuatro años de prisión por cooperación en el depósito de explosivos ya que se le deben aplicar las circunstancias atenuantes de confesión de los hechos y colaboración con la investigación.