Laboratorio de Microbiología del Hospital Can Misses. | Foto: MARCELO SASTRE

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El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) registró en España 10 casos de difteria, notificados a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Renave), entre 2014 y 2020, según ha publicado este miércoles en un informe en el que insta a una «vigilancia sensible y específica» y a cumplir el calendario vacunal. La difteria es una enfermedad grave, prevenible con la vacuna, e infrecuente en España pero dado que la bacteria sigue circulando de forma endémica en muchos lugares del mundo puede llegar a zonas donde ha desaparecido. Además, según recoge el informe algunas especies zoonóticas (que pueden infectar a diferentes especies de animales) pueden llevar la enfermedad a humanos, «por lo que se necesita una vigilancia coordinada a escala animal y humana».

Se trata del primer informe en el que se detallan los resultados de vigilancia obtenidos tras la actualización del protocolo de vigilancia de la difteria en 2013, adaptado a las definiciones de la Unión Europea. La vigilancia de la difteria se basa en la notificación de casos, la investigación de las cepas de Corynebacterium en el laboratorio y la respuesta de salud pública frente a la identificación de cepas toxigénicas capaces de transmitir la enfermedad. Según el documento, la vigilancia necesita adaptarse a la realidad clínica y epidemiológica de la enfermedad, y en zonas donde es esporádica, como España, es obligada la vigilancia sensible y específica.

Los autores del informe subrayan la importancia de mantener altas las coberturas de vacunación para fortalecer la inmunidad de la población frente a la difteria, cumpliendo las dosis del calendario común. Para la difteria se administran tres dosis de la vacuna en el primer año de vida, y dosis de recuerdo en la infancia, en la adolescencia y en torno a los 65 años. La vacunación de personas que viajan a zonas endémicas y de trabajadores sanitarios es especialmente importante, así como la necesidad de reforzar el conocimiento de los profesionales de medicina asistencial, microbiología y epidemiología para identificar, aislar, confirmar en el laboratorio y realizar el estudio de contactos de los pacientes con sospecha clínica de difteria.