El pequeño Malachi, junto a sus padres.

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Las redes sociales siguen dejando historias emocionantes, como la protagonizada por Leah Carroll y su hijo, Malachi, quien padece una discapacidad tras nacer a las 24 semanas de gestación. Ambos se encontraban en un restaurante de Tennesse, en Estados Unidos, cuando la reacción de una desconocida y sus tres hijos les colmó de felicidad. De aquella experiencia, ha nacido una carta de agradecimiento que cuenta ya con más de 200.000 interacciones en su perfil de Facebook.

Leah recuerda que, tal y como otras veces les ha ocurrido, aquellos tres pequeños les miraban fijamente, preguntándose qué le ocurría a Malachi. "Las madres de niños especiales tenemos que desarrollar una piel gruesa contra miradas, comentarios y susurros", reconoce. Pero aquella desconocida tomó la mejor decisión que pudo y, después de explicar a sus hijos que no debían señalar ni mirar fijamente, se acercaron a Malachi y se presentaron. "Mi pequeño Malachi sonrió de oreja a oreja...". "El placer en su rostro me llenó los ojos de lágrimas", reconoce Leah Carroll, quien ha utilizado las redes sociales para difundir su mensaje y su agradecimiento. "Gracias por darle a mi hijo la oportunidad de conocer a tus niños. Gracias por ser la clase de madre que educa a sus hijos en lugar de tratar de silenciarlos". Un mensaje que merece la pena compartir.