Fotografía de archivo fechada del 15 de febrero de 1968 de la trapecista María Cristina del Pino Segura, conocida como Pinito del Oro, artista de circo reconocida que incluso giró por Estados Unidos. | Efe

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La trapecista María Cristina del Pino Segura, conocida como Pinito del Oro, ha fallecido en Las Palmas de Gran Canaria, según han informado a Efe fuentes cercanas a la familia que no han precisado más detalles sobre el deceso.

Artista de circo, trapecista, nació en Las Palmas de Gran Canaria el 6 de noviembre de 1931 y pertenecía a una familia del espectáculo ya que su padre poseía un circo familiar donde trabajaban sus once hermanos, los Segura.

Sin gran habilidad, Cristina tuvo que recurrir a su gran fuerza de voluntad para conseguir entrar en la «troupe» familiar. Comenzó a ensayar en el alambre y su tesón la hizo debutar a los doce años como alambrista. Fue entonces cuando su padre comprendió la gran voluntad de Cristina y comenzó a entrenarla en el trapecio.

En 1950 debutó en Nueva York con el circo americano Ringling Bross, realizando una gira por Estados Unidos que se repitió durante nueve años.

Había comenzado a llamarse «La Shirley Temple del trapecio» pero antes las bromas de sus hermanos decidió cambiarse el nombre artístico.

Dado que existía una famosa trapecista llamada «La Rita de Plata», el padre de Cristina decidió llamarla «Pinito de Oro» y con este nombre conquistó la fama circense.

Tras su presentación en Nueva York, el riesgo de sus ejercicios llamó la atención mundial y Cecil B. de Mille la contrató para su película «El mayor espectáculo del mundo».

En 1961, tras sufrir varios accidentes, se retiró del trapecio, pero en 1968 reapareció en Madrid con el Circo Price, bajo la dirección de Feijoo y Castilla.

Realizó entonces una gira de verano durante la cual sufrió una grave caída en Laredo (Santander). Tras su recuperación y alguna esporádica actuación, se retiró definitivamente del trapecio el 17 de abril de 1970, coincidiendo con el último programa presentado por el Circo Price en su ya desaparecida sede madrileña.

Con numerosos premios internacionales, Pinito del Oro, aunque no tuvo ningún tipo de formación, se sintió atraída por la literatura y publicó varias novelas, entre ellas «La víspera», «El italiano» y «Nacida para el circo» y quedó finalista en los premios Blasco Ibáñez y Ciudad de Oviedo.

Ha sido galardonada, entre otros premios, con el «Reina del Festival Mundial», el Oscar del Circo 1960, la Medalla de Oro del Circo Scott de Suecia y el Premio Nacional del Circo 1990.