Imagen de un hombre utilizando uno de estos sistemas electrónicos para fumar. | Pixabay

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Los cigarrillos y sistemas electrónicos de suministro de nicotina con sabores (ENDS, por sus siglas en inglés) «son indudablemente dañinos, deben estar estrictamente regulados y, lo más importante, deben mantenerse fuera del alcance de los niños», afirma con contundencia la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un nuevo boletín informativo.

Ante la duda que se está generando sobre cuál es la posición de la OMS, este miércoles ha publicado un resumen de la principales conclusiones sobre este tema tratado en la 146 Sesión de su Junta Ejecutiva, donde deja claro que su posición esta basada en la «evidencia científica».

«Ha habido debates divisivos sobre si los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a los fumadores a dejar de fumar, pero su papel potencial como intervención para dejar el tabaco a nivel de la población sigue sin estar claro. Pero una cosa está clara: debemos guiarnos por la ciencia y la evidencia, no por las campañas de marketing de la industria del tabaco, la misma industria que se ha involucrado en décadas de mentiras y engaños para vender productos que han matado a cientos de millones de personas», advierten en el documento.

Asimismo, se muestran convencidos de que «estos productos están diseñados para atraer usuarios, han proliferado en muchos mercados de todo el mundo y, en algunos países, los niños los usan en grandes cantidades».

Son conscientes de que mucho se ha escrito y dicho sobre el potencial de los sistemas electrónicos de suministro de nicotina como los cigarrillos electrónicos para ayudar a los consumidores de tabaco a dejar de fumar. Si bien reconocen que «la evidencia aún no es concluyente», los cigarrillos electrónicos a menudo se usan junto con uno o más productos de tabaco lo que ya, de por sí, no es saludable, se puede decir que esta práctica «combinan los efectos sobre la salud de dos o más productos».

«No hay datos suficientes para comprender la amplitud total de su impacto en la salud ya que los dispositivos no han estado en el mercado el tiempo suficiente», reconoce tras afirmar que la evidencia de sus efectos en la salud está aumentando. Y existen datos claros como que los aerosoles de la mayoría de los ENDS contienen productos químicos tóxicos, incluida la nicotina y sustancias que pueden causar cáncer.

Hasta ahora estos dispositivos por sí solos están asociados con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y trastornos pulmonares y efectos adversos en el desarrollo del feto durante el embarazo. Con lo que, advierte, «tanto los productos de tabaco como los cigarrillos electrónicos presentan riesgos para la salud y el enfoque más seguro es no consumir tampoco».

Finalmente, la Junta Ejecutiva, que está compuesta por 34 personas técnicamente calificadas en el campo de la salud, manifiesta su preocupación por la posibilidad de manipular estos dispositivos por parte del usuario, y el cada vez mayor uso por parte de los adolescentes. En este caso recuerdan que estos jóvenes tienen «duplican sus posibilidades de comenzar a fumar cigarrillos más adelante en la vida».

«Exponer a los niños y adolescentes a la nicotina puede tener efectos dañinos y duraderos en el desarrollo del cerebro y conducir a la adicción a la nicotina», concluyen.