La casa sigue precintada por agentes de la Guardia Civil. | Guardia Civil

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La Policía Judicial de la Guardia Civil sigue tratando de esclarecer las causas de la muerte y ha solicitado a la autoridad judicial la autorización necesaria para indagar en las cuentas de las diferentes empresas de Gabriel Catalá.

Los investigadores se han dividido en grupos y cada uno de ellos se encarga de una faceta diferentes. Mientras que los integrantes de Policía Científica se han hecho cargo del análisis de las pruebas obtenidas, los expertos económicos están trabajando en el estudio minucioso de los balances fiscales. Por el momento, dicho estudio no se ha terminado. Fuentes próximas al caso confirman que las conclusiones tardarán algunos días en conocerse.

Del mismo modo, también se ha solicitado a la jueza autorización para investigar si la víctima había contratado alguna póliza de seguro de vida y el alcance de las cláusulas. Los responsables del caso también tratan de analizar el significado de una única palabra escrita a bolígrafo que apareció en una de las paredes del chalet de Valldemossa. Para evitar filtraciones, muy pocas personas conocían ayer el contenido.

Además, el día del hallazgo de la muerte, los guardias civiles hicieron esperar fuera a los empleados de la empresa fúnebre, les cogieron el saco que se utiliza para trasladar a los cadáveres e introdujeron el cuerpo dentro. Una vez cerrado, autorizaron a los empleados a entrar y, escoltados por una patrulla, trasladaron el cadáver hasta el hospital de Son Espases, donde se le practicaron unas pruebas radiológicas.

Por su parte, el equipo de forenses que practicaron la autopsia siguen manteniendo que es «imposible» que Gabriel Catalá pudiera quitarse la vida él solo.