Las empresas tienen la recomendación de traer con conductor los camiones que lleguen desde Barcelona y Valencia.

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Cámara de Comercio, la patronal de las grandes superficies de Balears (ANGED) y la Asociación de Empresas de Alimentación, Bebidas y Limpieza temen que los 14 días de huelga alternos convocados por el sindicato de estibadores provoque un colapso portuario y, con ello, el desabastecimiento de productos en Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera. El inicio de la huelga tendrá lugar el próximo miércoles 24, fecha en la que las empresas tendrán que echar mano de los stocks que tienen en reserva en las naves industriales para abastecer de todo tipo de productos a la oferta de alojamiento turística, restauración, comercial y de los sectores productivos, principalmente la construcción.

«En las anteriores convocatorias ya se hizo acopio de todo tipo de productos, pero en esta ocasión la situación es muy diferente. Estamos en plena temporada turística y la demanda se incrementa de manera exponencial respecto a los meses de temporada baja. Hay mucha preocupación», explicó el presidente de la Asociación de Empresas de Alimentación, Bebidas y Limpieza, Bartomeu Servera.

Cámara de Comercio, ANGED y esta patronal coinciden en señalar en que durante tres días no habrá problema alguno, «pero a partir del cuarto día sí que comenzará a notarse desabastecimiento de algunos productos, más aún cuando se prevé que los piquetes de los estibadores van a impedir la carga en las navieras en los puertos de Barcelona y Valencia, que son los que abastecen a los puertos de las Islas», apuntan.

La actitud del sindicato de estibadores, según las patronales, va a ser muy diferente. Anuncian que ya hay huelga de celo en los puertos de Barcelona y Valencia. Las empresas, en concreto supermercados, llevan días haciendo acopio de los productos de alimentación que más se venden. «No hay suficiente capacidad de almacenamiento y tememos que los productos perecederos serán los más perjudicados por la huelga de estibadores», apuntan desde ANGED.

El temor que hay, aparte del colapso en Barcelona y Valencia, es que el desabastecimiento afectará de lleno al sector de restauración.