Una oferta estancada en la Isla. Los cambios de tendencia en los dos últimos años en la industria turística, en concreto por la entrada en liza de los destinos del Mediterráneo oriental, ha hecho variar la estrategia de los hoteleros que habían apostado por el todo incluido en los últimos quince años.

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La competencia de Turquía y Egipto ha obligado a hoteleros de Mallorca y resto de islas a eliminar la mayor parte de su oferta de alojamiento de todo incluido al bajar la comercialización y ocupación en los establecimientos. La causa de esta decisión empresarial se fundamenta en que es materialmente imposible competir en la actualidad con los precios de los complejos vacacionales turcos y egipcios.

El presidente de la Agrupación de Cadenas Hoteleras de Balears (ACH), Gabriel Llobera, señala que «esta temporada hay en torno a un 10 % menos de plazas de todo incluido por el impacto de la competencia».

Llobera apunta que en Mallorca y resto de islas «contamos con una oferta hotelera de todo incluido de alta calidad que se comercializa a precios muy rentables. Al recuperarse los países del Mediterráneo oriental afectados por problemas geopolíticos, la situación ha dado un vuelco y provocado que se vaya dejando el todo incluido para apostar por la media pensión, alojamiento y desayuno o la pensión completa».

Touroperadores

Los touroperadores alemanes y británicos fueron los que obligaron hace 15 años a los hoteleros de Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera a que apostaran por el todo incluido, para así no perder el turismo familiar y otros segmentos de mercado.

Esta oferta fue creciendo de forma paulatina, hasta que en 2010 alcanzó su máximo histórico en Mallorca: 165 hoteles y más de 81.000 plazas. Esto llegó a representar casi más del 20 % de al oferta de alojamiento hotelera de la Isla.

Los hoteleros apostaron por un todo incluido exclusivo y por la modalidad mixta, que compaginaba en un mismo hotel la media pensión, pensión completa y el todo incluido.

La proliferación de esta modalidad provocó en estos años muchos problemas, de ahí que el Govern optara por incrementar las campañas de inspección, que se han venido repitiendo desde esos años hasta la pasada temporada de 2018.

En estos momentos, tras los vaivenes registrados con la entrada en liza en el mercado turístico de Turquía, Egipto y Túnez, los hoteleros han tenido que variar su estrategia empresarial y reducir, de forma progresiva, el número de camas que han estado comercializado bajo el segmento vacacional del todo incluido.

De los 165 establecimientos de hace casi veinte años, se ha pasado en la actualidad a menos de 60. Cifra que irá a la baja por la propia presión de los touroperadores que optan por los complejos turcos y egipcios por ser más baratos, lo que les propicia a los grupos turísticos extranjeros unos mayores índices de ventas, ingresos y rentabilidad.

Llobera añade que la calidad de los complejos de Mallorca «es muy alta, pero al tener precios superiores están quedando fuera de mercado por la competencia, que puede bajar precios de forma más fácil».