La sesión plenaria de ayer se prolongó durante cerca de seis horas. Sobre estas líneas, la Mesa de la Cámara durante parte del pleno. En la misma, se plantearon críticas desde el PP y Cs a la supuesta dependencia del Govern. | Jaume Morey

El pleno del Parlament ofreció este martes al Gobierno estatal Baleares como campo de pruebas para poner en marcha la semana laboral de cuatro días. Así se aprobó con el voto de los partidos de izquierda y los de Cs, a quien le fueron aceptadas algunas de sus sugerencias. La iniciativa la presentó Més per Mallorca. El PP y Vox votaron en contra y el PI se inclinó por la abstención.

El acuerdo aprobado por el Parlament supone una declaración de intenciones o la formulación de un deseo –es algo común a todas las proposiciones no de ley– pero es un «paso adelante», según Joan Mas, el diputado que defendió la iniciativa. En el primer punto de la propuesta, el Parlament insta al Gobierno estatal a «iniciar cuanto antes, mejor» un estudio sobre la viabilidad de la implantación de en las Islas de la jornada laboral de cuatro días «en todas las empresas del sector privado y con especial atención en el sector servicios y en hostelería.

En el segundo punto se indica que «en el caso de que el estudio» muestre su viabilidad se ponga en marcha un plan piloto en las islas. Se añade que este plan tendría que ser consensuado entre empresas, agentes y sindicatos. Según Joan Mas, la semana de cuatro días a la semana no supondría reducción de sueldos y ayudaría a la contratación. «Les pido un esfuerzo para salir de la zona de confort, la calidad laboral de los trabajadores lo merece», dijo el parlamentario de Més. Para la diputada de Unidas Podemos Antònia Martín «la disminución de horas no solo puede beneficiar a trabajadores y trabajadoras sino también a las empresas, porque aumenta la productividad». También consideró que se trata de una medida que ayuda a la conciliación. Durante el debate se hicieron varias alusiones a que la propuesta saldría aprobada el Día de la Mujer. Enric Casanova (PSIB) consideró «muy acertada» la iniciativa.

No es el momento

Desde el PP, la diputada Salomé Cabrera argumento que «España aún no está preparada para la semana laboral de cuatro días», según informes de expertos. La teoría de Vox, que defendió Idoia Ribas, «la mejor defensa del empleo es que la gente pueda trabajar y no arruinar a empresas». Por último, el diputado del PI Josep Melià anunció su abstención pues dijo que, sin rechazarla, no era el momento para plantearla en una situación marcada por la COVID primero y ahora por la guerra.