Puertas abiertas. En la imagen, un comercio con la puerta abierta. Los establecimientos con aire acondicionado deberán instalar algún sistema que evite el desperdicio de energía. | Pilar Pellicer

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El vicepresidente del Govern y conseller de Transició Energètica, Juan Pedro Yllanes, descartó este lunes «cualquier pérdida de turistas por las medidas de ahorro y eficiencia energética previstas por el nuevo real decreto ley del Gobierno central». Yllanes hizo estas manifestaciones tras participar en la Conferencia Sectorial de Energía con las ministras Teresa Ribera (Transición Ecológica) y Reyes Maroto (Industria, Comercio y Turismo) y los consejeros autonómicos responsables de la gestión energética.

Como se recordará, este decreto, que entra en vigor este miércoles, prevé, entre otras cuestiones, el límite de 27 grados en el aire acondicionado en verano y de 19 grados en la calefacción en invierno en edificios públicos y espacios comerciales. También establece el apagado de la iluminación de escaparates y edificios públicos que estén desocupados a partir de las 22.00 horas.

Respecto a las repercusiones turísticas, Yllanes señaló que «la mayoría de nuestros turistas procede del norte de Europa y ya se ha hecho a la idea de que en otoño habrá una crisis energética. Por ello estas medidas no les van a sorprender y no tendrán ningún efecto sobre sus previsiones y su actividad vacacional».

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El conseller destacó que «ya no nos encontramos tan sólo en una crisis climática, sino también ante una crisis energética, sobre todo en el norte de Europa. El Govern, como la mayoría de gobiernos autonómicos, ha mantenido una lealtad institucional con el Ejecutivo central para conseguir los objetivos de ahorro y eficiencia energética. Los gobiernos autonómicos del PP han pedido la retirada específica de algunos puntos o la retirada completa del decreto, como ha hecho el de Madrid, anunciando una especie de apocalipsis si los escaparates apagan sus luces a las 22.00 horas, convirtiendo la capital del Estado en una ciudad oscura e inhóspita a la que no querrán ir los turistas».

Yllanes recordó que «se han mantenido reuniones con los sectores afectados por estas medidas por si fuera necesario flexibilizar las medidas, atendiendo las singularidades de Balears, tal es el caso de comercios turísticos que cierran más allá de las 22.00 horas». También destacó que «la cuestión que más nos interesa es ayudar a los sectores a adaptarse a las medidas con fondos estatales y propios. Ésa es la cuestión principal, y no inspeccionar, perseguir o sancionar».

En este sentido, el conseller de Transició Energètica resaltó igualmente que se ha reclamado a Madrid una partida específica de 3,1 millones de euros para abordar la adaptación del sector comercial de Balears a las medidas de ahorro y eficiencia.

Por su parte, el conseller de Treball, Iago Negueruela, que también participó en la Conferencia Sectorial de Energía, al igual que el director general de Comerç, Miquel Piñol, indicó que «cuando hay trabajadores en los centros laborales, prevalecen las medidas de prevención. Por eso, y en el caso de los límites de las temperaturas, se aplicará el plan de ahorro energético, pero sin olvidar el real    decreto de disposiciones mínimas de seguridad y salud en los puestos de trabajo, en especial los no sedentarios». Así, respecto a la medida de los 27 grados en el aire acondicionado, el propio Gobierno ha anunciado que la aplicará «con flexibilidad» en aquellos centros de trabajo donde se exige actividad física. Los hoteles deberán aplicar los límites con la excepción de las habitaciones, pues son de regulación privada, como si fueran domicilios.