Diversidad. Corriendo o a pie, de toda edad y condición física quisieron participar de esta prueba exenta de todo carácter competitivo en Sant Lluís | Gemma Andreu

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Ni la temperatura, ni el bochorno apaciguaron las ansias de correr o de andar de los casi 1.200 inscritos en la cuarta edición de las 'Nits de la Lluna Plena', organizado por el CCE Sant Lluís, el ayuntamiento de la localidad, y las empresas Biosport Menorca y Base Deportes Benito. De hecho, el éxito participativo ya estaba asegurado con antelación desde el momento que la preinscripción había superado los mil participantes.

El calor sofocante que ha reinado en la Isla en las últimas fechas fue a menos y la fiesta del atletismo transcurrió entre unos soportables 27 grados centígrados, que 'refrescaron' una ligera brisa que hizo también más soportable la humedad relativa, próxima al ochenta por cien.

En medio de una estruendosa ráfaga de fuegos artificiales se fueron dando las tres salidas previstas, las correspondientes a los 5 y 10 kilómetros corriendo y la del trayecto a piel. La organización del evento cumplió un año más con una de las citas más multitudinarias del estío menorquín, con el objetivo además en esta ocasión de conventir el acontecimiento en un ejemplo de sostenibilidad al concienciar a los participantes de generar el menor impacto posible de residuos.

El punto de partida fue en esta ocasión el campo anexo de fútbol 7 del Municipal de Ses Canaletes. La distancia de 5 kilómetros tuvo un nuevo recorrido, mientras que la de 10 kilómetros -cubierto en primer lugar por Albert Sabater- contó con un trayecto similar al de ediciones anteriores, hasta llegar a la costa y gozar con las vistas desde Biniancolla hasta retomar el camino hacia Sant Lluís, contando con dos puntos intermedios de avituallamiento.

Este encuentro deportivo popular, sin cronometraje oficial, demostró estar consolidado y remató el evento con una gran barbacoa, a precios populares, amenizada con música para todas las edades.