Consejo. Aguarda ahora que los administradores concursales marquen los pasos a seguir - Jaume Fiol

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¿Y ahora qué? Toda vez que el Consejo de Administración del Menorca Bàsquet entiende que la renuncia a la ACB es el primer paso hacia la disolución, la SAD deberá resolver el proceso hasta la desaparición. De entrada, se acordará con el juez instructor del concurso, Víctor Fernández, el cese en la actividad de la sociedad. Con posterioridad se tramitará un ERE de extinción de puestos de trabajo y el Menorca solicitará su liquidación. Así, deberá vender todos sus activos e iniciar el pago a los acreedores que, evidentemente, no podrán percibir el importe íntegro –ni el que iban a pactar en las quitas, aproximado a unos 4 millones de euros- de lo que tenían pendiente. "No va a llegar para todos, eso es evidente", anunciaban ayer los administradores concursales.

La SAD reclamará 950.000 euros pendientes de pago al Govern balear, así como 38.900 euros al Consell de Menorca porque "también forman parte de nuestros activos". Además, pondrá a la venta el gimnasio del interior del Pavelló (los aparatos están tasados en 7.886 euros y la instalación en 3.072), varios solares que posee como contraprestación del patrocinio de Prasa, así como ordenadores y material de oficina. "Todo eso debemos integrarlo en el patrimonio del club", añade la administración concursal. Posteriormente, con esa cantidad, que rondará el millón de euros –también existen fianzas de pisos de alquiler y otras deudas de particulares- se procederá a liquidar a los actuales trabajadores del club, que tienen prioridad en la orden de cobro.

"Es una lástima, pero así nos lo ha comunicado el club. Han optado por no seguir porque entienden que no pueden hacer frente al millón de euros presupuestado para jugar en LEB, por lo que eso hace inviable la sociedad".

Los administradores consideran que si el Menorca Bàsquet no se hubiera gastado la totalidad del fondo de regulación de ascensos y descensos esta temporada "tampoco hubiera solucionado nada, porque tendría el problema al año siguiente. Si reduces la estructura pierdes capacidad para ingresar más dinero y por eso se hizo este proyecto ambicioso, porque entendíamos que en la ACB era más sencillo generar recursos. Obtener dinero jugando en LEB con un equipo del montón es muy difícil". Así, o el Menorca Bàsquet logra firmar una serie de acuerdos multianuales con empresas privadas y administraciones públicas o antes del próximo 6 de julio su disolución será definitiva. Si lo logra, deberá hacer frente a un pago inmediato del aval de 180.000 euros que exige la Federación Española de Baloncesto (FEB) y diseñar un plan con el que poder liquidar las deudas con los acreedores, que en una quita del 50 por ciento a 8 años está sobre los 4 millones de euros. Precisamente los acreedores son otros de los grandes perjudicados por la disolución de la SAD, ya que muchos no percibirán ni un céntimo de lo adeudado y lo que iban a pactar.