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Los que consideren que los organismos que rigen el futbol no acaban de ser del todo coherentes tuvieron una nueva muestra ayer de algo que dura toda la semana.

A pesar de que la situación del Sporting es conocida de sobra, y de que el mismo club de Bintaufa comunicó oficialmente el pasado martes tanto a la Federació Balear como a la Española que no iba a comparecer este domingo ante el Orihuela, los organismos han estado mareando la perdiz haciendo interpretaciones literales y algo absurdas de la norma o, simplemente, pasándose las llamadas de un departamento a otro sin respuesta ni solución eficaz, sobretodo desde la madrileña sede de la RFEF.

En un primer extremo, se comunicó desde Las Rozas que "el equipo visitante tiene que viajar se juegue o no el partido, el árbitro debe levantar acta y el Comité de Competición aplicar sanción" a pesar de la petición tanto de Sporting como de Orihuela.

Por la mañana el club mahonés hizo una nueva gestión y parecía que la RFEF atendía a razones, pero desde Orihuela se esperaba una comunicación oficial federativa y se les emplazó a una llamada a las 18 horas de ayer "para que nos confirmen si viajamos o no. La Agencia de Viajes ya ha cancelado todo".

El coste del viaje es asumido por la Federación, que abona el transporte y el hotel de 21 personas de la expedición mediante un convenio con una agencia de viajes con sede en Valladolid. El extra lo asume el club.

El Orihuela calculaba que se gastaría, todo junto, unos 7.000 euros en total. "Con la crisis que hay. Es un gasto absurdo para un partido que no se jugará", indicaban desde la ciudad alicantina con toda la razón. Razón que el Sporting entendía completamente: debía asumir los gastos del arbitraje.

Por fin, hacia las 18:15 horas, el Orihuela tuvo la confirmación oficial de la FEF de que no tenía que viajar, y el absurdo dicho "si hay que ir se va, pero ir por ir es tontería" no tuvo que cumplirse tras una semana de risa.