Chupi. El lateral intenta controlar el balón ante la presión del visitante Piquero y bajo la mirada de Raúl y Marcos, autor del 1-2 - Paco Sturla

TW
0

Trabajo a destajo es el que tiene el técnico del Penya Ciutadella, Dani Mori, para dar sobre todo solidez defensiva, a un conjunto al que dos graves errores en la retaguardia le han condenado a la primera derrota del campeonato. Eso sin desmerecer al Formentera que en su paso por Son Marçal, demostró que peleará por las posiciones nobles de la clasificación.

El viento que soplaba ayer en Ciutadella fue un invitado más al encuentro. En la primera parte lo tuvo a su favor el cuadro que dirige Luís Elcacho, exentrenador del Sporting Mahonés, y lo supo aprovechar para prácticamente sentenciar el partido. Los hombres de Dani Mori, con el factor eólico en contra aguantaban las envestidas de su rival y a los 8 minutos, el pichichi de la pasada temporada, Piquero, obligó a Biel a despejar a saque de esquina. En esa acción, Armando remató y de nuevo Biel, que ayer debutaba, por la ausencia de Jesús, atajó el esférico salvando una clara ocasión. El encuentro era un monólogo formenterenc y Chupi salvaba a su equipo en la línea de gol. La anécdota del encuentro fueron las molestias del colegiado ciutadellenc, Bosch Marqués, al que tuvieron que vendarle el muslo. Retornaba al arbitraje tras una temporada por una excedencia.

A los 27 minutos, el Formentera consiguió el 0-1. Un disparo de Winde desde la frontal, limpió las telarañas de la escuadra de la portería local. El Penya intentó resarcirse del mazazo, pero no llegaba apenas con claridad a los dominios del portero Marcos. Un golpe franco ejecutado por Marcos Vaquero fue la mejor ocasión para los de Ciutadella. Al filo del descanso, un error de la zaga local, habilitó a Carlos para anotar el 0-2 y en el 43, Maikel tuvo el tercero pero no estuvo certero.

El descanso pareció frenar la sangría local y el Penya con el viento a favor, se lanzó al ataque, pero la defensa rival más experimentada detenía cualquier avance. Llonga disparó cruzado y un centro de Chupi no halló rematador.

Eran los mejores momentos del Penya. Lo probó Marcos desde lejos y el meta despejó a córner. En el 66, un penalti señalado por el árbitro asistente Canals, lo transformó Marcos. Solo fue un espejismo. El Formentera no se descompuso y en el minuto 73, Armando dictaba sentencia, en un nuevo error de bulto de la defensa ciutadellenca. Lo intentaron los hombres de Dani Mori hasta el final, pero el saber estar del Formentera les privó de volver a meterse en el encuentro.

Movió el banquillo el técnico asturiano, con las incorporaciones al césped de Son Marçal de los jóvenes delanteros Édgar y Jorge Peña, pero los intentos de acortar distancias resultaron estériles. Demasiado Formentera.