El regatista de Maó, durante una competición reciente | Sail Coach

TW
0

Futuro en el aire y lleno de incertidumbre para el prometedor regatista de Maó, Joan Cardona (1998), enrolado en las filas del RCN de Palma. El temor de parte de la comunidad de la vela, también del propio menorquín, antes de conocer la decisión de ?World Sailing? de que una clase histórica como es la Finn? olímpica desde 1952? se ha consumado. Por decisión de esta federación internacional de vela, se hará efectiva la exclusión de la clase Finn del programa olímpico, tras los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020, para sustituirlo por un velero mixto para regatas offshore. De esta manera, Joan Cardona va como la decisión tomada hará un año y medio de abandonar la clase Láser Standard para pasarse a la olímpica Finn? acorde con su corpulencia física?, se tambalea.

Cardona tomaba la decisión a inicios del 2017 de cambiar de disciplina tras quedarse a las puertas de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Su reto, a modo de sueño, llegar a unos JJOO, los de Tokio, el 2020. Sin embargo, el de Maó? feliz y orgulloso por la obtención recientemente del Premio Timón 2018? se mueve entre dos aguas, con un sabor agridulce, ante la noticia de que, o mucho cambian las cosas, o la Finn por la que él ha apostado ya no será olímpica después de Tokio. En palabras del mahonés a la Gaceta Náutica, Cardona muestra su indignación por la decisión de la asamblea de la World Sailing de suprimir la Finn. En palabras del insular, «somos muchos ?finnistas? en la misma situación, gente joven, alta y pesada. Todos con el objetivo de ganar una medalla olímpica», explica Cardona, para quien no tiene sentido sustituir esta embarcación por un barco quillado que costará 85.000 euros, más los palos y las velas.

Lea la noticia completa en la edición impresa del 23 de noviembre en Kiosko y Más