La expedición menorquina, esperando al autobús | P.R.

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Los deportistas menorquines que han participado en los Island Games de Guernsey han vivido unas últimas jornadas de lo más atípicas al finalizar su andadura en la competición. El pasado viernes era el último día deportivo, celebrándose múltiples finales en diversos deportes como el baloncesto, donde los equipos menorquines, tanto masculino y femenino, se jugaban las medallas de oro. Y, como era de esperar, también se celebraba la clausura.

No obstante, solo los chicos del baloncesto y los hermanos Mesquida pudieron asistir. En el mismo día se informó que todos los transportes desde Guernsey a Saint-Malo durante el sábado 14 se habían cancelado por las malas condiciones meteorológicas y, por tanto, tenían que irse el mismo viernes o esperar al domingo.

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Francia, más asequible

El precio de la estancia en Guernsey era mucho mayor que en Francia, por lo que hacer dos noches más en la isla se antojaba imposible. De esta manera, tuvieron que darse prisa para recoger las maletas del hotel y coger el ferry hasta Diélette. «Íbamos tan apretados que el equipo femenino no tuvo ni tiempo de celebrar el oro. Tuvieron que ducharse e irse corriendo para el hotel», explican fuentes de la organización.

A las seis de la tarde hora británica cogieron el ferry, donde llegaron a su destino 90 minutos después. Y el caos solo había hecho más que empezar, ya que tuvieron que esperar hasta la 1 de la madrugada para coger un bus de cinco horas para llegar a las 6 de la mañana finalmente al hotel de Saint-Malo, lugar donde tendrían que haber ido desde el principio. Además, en el puerto de Diélette estaban casi incomunicados, con poca cobertura, con apenas un bar y sin servicios esenciales.

Finalmente, perdieron todo el sábado, ya que la expedición menorquina pone rumbo a la isla este domingo por la mañana, llegando ya por fin, tras una semana muy movida y alegre en lo deportivo, pero un poco precipitada a la hora de la gestión de los transportes.