Santa Rita. Los 39.000 metros cuadrados de esta zona próxima a la Ronda Norte estaban previstos para acoger equipamientos públicos y sociosanitarios - Paco Sturla

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La expropiación de los terrenos de Santa Rita por parte del Ayuntamiento de Ciutadella ha sido uno de esos culebrones para los que aún no hay final escrito. Desde que en noviembre de 2002 el Consistorio decidió que la zona era la ubicación ideal para albergar varios equipamientos públicos, entre ellos los juzgados, la historia aún no se ha cerrado. Y como todo buen culebrón, no se descarta un giro inesperado de última hora que cambie el curso de la trama seguida hasta ahora.

Así, diez años después de que el Ayuntamiento decidiera expropiar los terrenos, es decir, forzar a los propietarios a vender sus tierras a la administración pública, ahora no se descarta que el Consistorio dé el paso inverso, es decir, que venda los terrenos que aún no ha acabado de pagar. La opción es ahora mismo una simple hipótesis, una de las salidas que planean sobre el Ayuntamiento después de que el principal uso que se debía dar a los terrenos de Santa Rita esté ya prácticamente descartado.

El equipo de gobierno, con el alcalde José María de Sintas al frente, ha decidido que la opción más fácil para que Ciutadella cuente por fin con una sede judicial en condiciones es ubicarla en Can Saura. Los trámites para que este proyecto sea una realidad están muy avanzados, como ya apuntó semanas atrás este periódico. El Ministerio de Justicia ve con buenos ojos la propuesta del Ayuntamiento de Ciutadella, que ahorraría dinero al no tener que construir un edificio nuevo y que permitiría acelerar la salida del actual edificio de la Avinguda República Argentina, claramente sobrepasado por las necesidades de los dos juzgados de primera instancia y por el Registro Civil. Además, si se cumplen las previsiones del equipo de gobierno, este mismo mes puede producirse la recepción de las obras de Can Saura, después de otro culebrón por el sobrecoste de la actuación y los conflictos entre las empresas que han intervenido en la actuación.

Es decir, este mismo mes el Ayuntamiento puede disponer de las llaves del edificio, un requisito imprescindible para seguir negociando con el Ministerio. El equipo de gobierno, además, ve con muy buenos ojos una opción que le reportaría unos ingresos, puesto que cobraría un alquiler o un canon al Gobierno central para albergar los juzgados. De este modo, en Can Saura se pasaría de tener que hacer un desembolso económico para poner en marcha un museo, como inicialmente se preveía, a hacer caja a través del cobro de alquiler durante un período mínimo de diez años.

De este modo, y con el camino despejado para que los juzgados se ubiquen en Can Saura, los terrenos que el Ayuntamiento expropió en Santa Rita se quedan sin proyecto. Los 3.300 metros cuadrados que el Consistorio planteaba ceder al Ministerio para construir los nuevos juzgados tienen ahora un futuro totalmente incierto. Fuentes del equipo de gobierno aseguran que el tema aún no se ha tratado de manera seria, pero como hipótesis iniciales se plantea la posible venta de los terrenos o su cambio de uso.

En este proceso, será clave la revisión del Plan General de Ordenación Urbanística que el equipo de gobierno tiene previsto iniciar el próximo año. En el nuevo documento que regirá el futuro urbanístico de Ciutadella deberá reflejarse cuál es el uso que se prevé para este espacio.