Esta es la nave en la que se vienen acumulando los residuos no peligrosos de Milà. | Javier Coll

TW
2

Han pasado ya 18 días desde que la Comisión balear de Medio Ambiente prohibió seguir haciendo uso de la zona del vertedero de Milà donde se acumulaban los residuos orgánicos de toda Menorca y todavía se desconoce qué medidas concretas se tomarán para solucionar con urgencia el problema y si será necesario, o no, llevar provisionalmente la basura a Mallorca.

Técnicos de la Conselleria se desplazan esta viernes a la Isla para corroborar sobre el terreno que aún no se han tomado medidas efectivas al respecto y, en consecuencia, «ratificar» la medida cautelar dictada el 22 de diciembre por la Comisión balear de Medio Ambiente. Se trata, dice la Conselleria, de un trámite de obligado cumplimiento dentro del plazo de 15 días hábiles a contar desde la toma del acuerdo, que expira el próximo martes 13 de enero.

Desde entonces, el conseller insular Fernando Villalonga sigue aguardando a que el proyecto encargado a la empresa de ingeniería vasca Lurgintza defina las medidas concretas a adoptar para, con el plazo de ejecución y el presupuesto de la obra, decidir si cabe contratar un carguero para llevar mientras la basura a Mallorca.

La nave dedicada a este fin desde el primer día en que la detección de las filtraciones obligó a paralizar el acopio de los residuos en el resto del vertedero se va quedando pequeña y apenas queda espacio ya para una semana.

Noticias relacionadas

El tiempo apremia y el problema compete en exclusiva al Consell. Es lo que remarcaron ayer los portavoces autorizados de Medio Ambiente consultados por este diario. «Ni el Govern tiene competencias ya en la gestión de residuos, más allá de evaluar las garantías ambientales, ni el Consell de Menorca nos ha pedido directamente una solución, ni nos consta que se esté negociando una eventual colaboración de la administración autonómica en el transporte de la basura a Mallorca».

La Conselleria remarca además que no ha obligado a Menorca a llevar sus residuos a Son Reus y cree haberle dado «un margen suficiente» para resolver el problema de impermeabilización sin tener que trasladar forzosamente la basura a la planta mallorquina que gestiona la empresa Tirme.

La opción del traslado es también «la última» para el conseller Villalonga, quien estos últimos días ha insistido en agotar antes otras opciones para no cargar sobre los ayuntamientos el sobrecoste que supondría tener que sacar la basura fuera de Milà.

A excepción del PP que gobierna el Consell de Mallorca, tampoco los partidos de la oposición y las entidades ecologistas de la Isla vecina parecen ver con buenos ojos la opción de llegar a tratar la basura de Menorca y otras zonas.

El grupo ecologista GOB y la plataforma ciudadana «No queremos ser el basurero de Europa» han convocado una manifestación  este sábado en el puerto de Alcúdia para protestar contra la importación de residuos a Mallorca.

Lea la noticia completa en la edición impresa del 09 de enero en Kiosko y Más