La alcaldesa, Montse Morlà, junto a los concejales Remi Lora y Joan Pons Sintes | Kika Triay

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La fachada del Ayuntamiento de Sant Lluís luce desde ayer la bandera del arcoiris, más conocida como la enseña del orgullo gay. El estandarte, que ondea junto a las banderas oficiales, fue colocada en el balcón del edificio consistorial como símbolo de la lucha por los derechos civiles y de la tolerancia y la igualdad de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.

Es el primer municipio que se suma a la efeméride de este año, pero no el único. El Ayuntamiento de Es Migjorn Gran también exhibirá la enseña mañana domingo, día oficial del orgullo gay. En este caso, el equipo de gobierno lo decidió mediante pleno el año pasado al declarar el municipio como pueblo contra la homofobia y entonces ya la lució. El alcalde, Pere Moll, recordaba ayer que el Ayuntamiento tiene la bandera preparada para que ondee a lo largo de la jornada dominical y apuntaba que su aprobación en sesión plenaria se realizó por «apostar por un compromiso más formal con esta lucha».

Por su parte, la alcaldesa de Sant Lluís, Montse Morlà, decidió exhibir la bandera puesto que «el equipo de gobierno es sensible a la reivindicación del colectivo de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales». Morlà agrega que este acto es «un signo de tolerancia y respeto hacia las libertades sexuales de las personas». La alcaldesa colocó ayer la bandera junto con los concejales de Urbanismo, Remi Lora, y de Economía y Hacienda, Joan Pons Sintes. Se prevé que ondee a lo largo de toda la semana próxima.

Cabe recordar que la bandera incumple la Ley de Símbolos aprobada por el Govern. A pesar de este quebrantamiento de la normativa, Es Migjorn Gran no fue multado el año pasado por exhibir el emblema de la lucha por la igualdad.