Macarella, en el punto de mira. Tras el cierre en septiembre del aparcamiento privado de Macarella, la playa más promocionada de la Isla se queda con un solo parking de 160 plazas. Este lunes a mediodía había aparcados unos cien coches | Sergi Garcia

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Acaba de empezar el servicio de control del acceso a las playas vírgenes de Ciutadella y ya se augura que esta temporada turística la saturación de los aparcamientos estará a la orden del día.

Este mismo lunes, en el inicio de la temporada, los parkings de las dos playas con mayor demanda, Cala Turqueta y Macarella, llegaron a estar al 65 por ciento de su capacidad. En el caso del aparcamiento de Macarella caben 160 vehículos y sobre las 13 horas rondaban el centenar. En Turqueta, cuya capacidad es de 120 coches, llegaron a estar al mismo tiempo unos 80.

Los informadores que se encargan, desde este lunes, del control los accesos a las playas vírgenes se sorprendieron del elevado tráfico registrado en estas playas el primer día de la puesta en funcionamiento del servicio y no dudan de que será pronto que se procederá a colgar el cartel de completo y a cerrar estos dos aparcamientos durante el tiempo que estén al cien por cien de su capacidad.

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