Vecinos de las urbanizaciones de la costa de Sant Lluís se manifestaron este sábado en Binissafúller | Jaume Fiol

Unos 1.400 residentes de las urbanizaciones de Cap d'en Font, Binissafúller Roters, Biniparratx, Binissafúller Playa y Es Caló Blanc, según las asociaciones vecinales, están en contra de la ampliación del recorrido del tren turístico que promueve el Ayuntamiento de Sant Lluís para que pase por este tramo de costa. Los alrededor de setenta vecinos que ayer se concentraron en el parking sobre la playa de Binissafúller con carteles contra el tren fueron una representación del conjunto de los afectados, ya que hay propietarios que residen allí todo el año pero otros son veraneantes que todavía no han llegado a la Isla.

Sin embargo se han movilizado y han contactado entre ellos, su único eslogan es «Contra el tren» y mañana lunes llevarán su protesta a las puertas del Ayuntamiento, ya que ayer el único representante municipal que se acercó a Binissafúller fue el portavoz de la oposición, el edil Cristóbal Coll. El grupo del PP ya votó en contra de la iniciativa en el último pleno, en el que se rechazaron las alegaciones de los residentes, entre otras cosas porque no se trata de una prueba piloto, sino que el contrato con la empresa será por cinco años prorrogables a otros cinco.

Portavoces de las asociaciones vecinales aseguraron que tanto la alcaldesa, Montse Morlà, como el concejal de Urbanizaciones, Llorenç Carretero, habían sido invitados al acto pero excusaron su asistencia; así que ante la falta de diálogo, un distanciamiento que, aseguran, ha sido provocado por el Consistorio, endurecerán su protesta. Todos los que opinaron ayer para «Es Diari» en la concentración lo hicieron en el mismo sentido: consideran que el tren generará inseguridad en una zona donde ya faltan aceras y hay tramos estrechos con coches aparcados en los arcenes por los que es difícil circular, e «impondrá» un modelo turístico que es justamente el opuesto al que atrajo a la mayoría de veraneantes a estas urbanizaciones.

Colapso

Según el comunicado emitido por las asociaciones, y al que Matilde Gomila, portavoz de Binissafúller Roters dio lectura, «el tren representa un modelo de turismo de masa, poco ecológico», y circulará por una carretera que en verano ya se colapsa, debido a la afluencia a zonas naturales como Es Rincó Fondo y Es Caló Blanc. «En lugar de proponer soluciones para conservarlas, el Ayuntamiento propone empeorar el daño medioambiental trayendo más turistas», se quejan.

A los vecinos les preocupa también la seguridad de los peatones y los ciclistas, especialmente niños, que en verano transitan por las urbanizaciones. No ven claro en los informes de policía quién asumiría la responsabilidad en caso de un accidente, afirman, y animan al Ayuntamiento a «proponer soluciones de transporte público que sirvan realmente a los vecinos, estaríamos encantados de trabajar en las verdaderas necesidades», concluyen.