Imagen de la concentración en Ciutadella | Sergi García

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Medio centenar de personas (unas veinte en Maó y otras treinta en Ciutadella) se solidarizaron ayer con Juana Rivas, la mujer que ha sido condenada a cinco años de cárcel por sustracción de sus hijos, seis años de inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre ellos, y una indemnización de 30.000 euros por daños morales al padre.

El grupo feminista FEM Menorca organizó concentraciones en Maó y Ciutadella para «condenar un nuevo caso de la justicia patriarcal». Lo hizo para «alejarles de un maltratador». Leyeron un manifiesto en el que denunciaron «un despropósito de esta justicia ciega, sorda y muda». El colectivo aseguró que «estamos cansadas de que agredirnos salga tan barato, que nuestros derechos siempre estén cuestionados y que sean primordiales los derechos de los agresores».